El general Javier Marcano Tábata, quien estaba al mando de la guardia de honor presidencial de Venezuela, ha sido destituido apenas unos días después de que el líder venezolano Nicolás Maduro fuera capturado por fuerzas estadounidenses durante un operativo en Caracas y trasladado a Nueva York para enfrentar cargos de narcoterrorismo.
La guardia presidencial es la unidad militar encargada de proteger al jefe del Estado. Aunque el gobierno venezolano no ha proporcionado un desglose detallado de las bajas, se cree que miembros de esta guardia están entre los numerosos fallecidos en la operación estadounidense para aprehender a Maduro.
La decisión de reemplazar a Marcano Tábata fue tomada por la nueva presidenta interina, Delcy Rodríguez, quien fue juramentada por una Asamblea Nacional dominada por leales al gobierno el pasado lunes. Rodríguez, exvicepresidenta de Maduro y considerada una aliada cercana del líder encarcelado, ya ha comenzado a ejercer su autoridad.
Cambios en el liderazgo militar
Durante una conferencia de prensa posterior a la captura de Maduro, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Estados Unidos "controlaría" Venezuela y que estaban en conversaciones con Rodríguez. Además, amenazó con que ella enfrentaría un "destino peor que el de Maduro" si no cumplía con las demandas estadounidenses relacionadas con el petróleo, del cual Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo.
El martes, Trump declaró que Venezuela podría "entregar" hasta 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos; sin embargo, el nuevo gobierno interino aún no ha comentado sobre esta afirmación. Desde su nombramiento, Rodríguez ha adoptado un tono alternante entre desafiante y conciliador. Ha denunciado la captura de Maduro como un "secuestro ilegal", pero también ha expresado su disposición para colaborar con el gobierno estadounidense en una agenda conjunta.
Las acciones de Rodríguez son observadas atentamente tanto dentro como fuera de Venezuela para determinar qué rumbo tomará ahora que está al mando y si habrá divisiones dentro de su administración.
Consecuencias del despido
La destitución del general Marcano Tábata representa uno de los primeros cambios significativos en los altos mandos bajo su dirección. Además de liderar la guardia presidencial, Marcano Tábata también estaba al frente de la unidad militar contrainteligencia DGCIM. Esta unidad ha sido acusada por las Naciones Unidas de desempeñar un papel crucial en la represión contra críticos del gobierno madurista.
Una misión independiente de investigación de la ONU documentó numerosas violaciones a los derechos humanos cometidas por esta unidad desde 2013, incluyendo torturas y tratos crueles e inhumanos. Sin embargo, su destitución no parece estar relacionada con estas violaciones, dado que su sucesor también tiene vínculos con servicios acusados ??de abusos similares.
Gustavo González López, quien asumirá el cargo, fue director del servicio nacional de inteligencia Sebin durante muchos años. Este organismo controla la infame prisión Helicoide en Caracas, donde se han documentado abusos contra opositores políticos y defensores de derechos humanos.
Análisis sobre la destitución
Analistas venezolanos sugieren que la salida del general Marcano Tábata podría estar más relacionada con su incapacidad para prevenir la captura de Maduro durante el operativo estadounidense. Cuba, aliado cercano a Venezuela y proveedor habitual de servicios de seguridad e inteligencia para Maduro, informó que 32 ciudadanos cubanos murieron en la incursión estadounidense; muchos se cree que estaban infiltrados en la guardia presidencial.
Las fuerzas militares venezolanas informaron que 23 miembros fueron asesinados en los ataques estadounidenses, incluidos cinco generales. Algunos partidarios del gobierno expresaron sentirse "humillados" por cómo las fuerzas estadounidenses superaron los sistemas defensivos venezolanos y lograron capturar a Maduro, quien luego fue exhibido ante las cámaras con las manos atadas y vestido con ropa carcelaria.
Cambiar a Marcano Tábata podría ser un intento por parte de Rodríguez para rodearse de personas en quienes confía mientras persiste la amenaza de nuevos ataques estadounidenses. Trump mencionó recientemente que las fuerzas estadounidenses habían preparado una segunda ola de ataques pero decidieron no llevarla a cabo en ese momento. No obstante, advirtió repetidamente que cualquier incumplimiento resultaría en graves consecuencias para Rodríguez y su administración.
A medida que se desarrolla esta situación política volátil, queda claro que tanto Rodríguez como otros miembros del gobierno interino están bajo vigilancia constante ante posibles represalias o nuevas acciones por parte del gobierno estadounidense.