El presidente de EE.UU., Donald Trump, lanzó una dura crítica este miércoles contra Raytheon, uno de los principales fabricantes aeroespaciales y militares a nivel mundial y un destacado contratista del Pentágono. Trump acusó a la compañía de priorizar las inversiones en sus accionistas por encima de las necesidades de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
En un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario afirmó que el Departamento de Guerra le había informado que Raytheon es la empresa menos receptiva a sus requerimientos, siendo además la más lenta en aumentar su capacidad de producción. “Raytheon parece pensar que esto es la Administración Biden, que esto es ‘lo de siempre’, ¡pero no lo es!”, enfatizó.
Amenaza directa y ultimátum a Raytheon
Trump fue más allá al imponer un ultimátum a la compañía, advirtiendo que deberá «dar un paso al frente e invertir en instalaciones y equipos» o dejará de hacer negocios con el Pentágono. Además, subrayó que si Raytheon desea continuar colaborando con el Gobierno de EE.UU., “no se le permitirá realizar más recompras de acciones, donde ha gastado decenas de miles de millones de dólares, hasta que cumpla con sus obligaciones”. “Nuestro país es lo primero, y van a tener que aprenderlo por las malas”, concluyó.
En publicaciones anteriores, Trump también había criticado el ritmo insuficiente en la producción de armamento y el estado del mantenimiento del equipo militar. En ese contexto, amenazó con prohibir a las empresas del sector pagar dividendos hasta que mejorara la situación, lo que llevó a una caída significativa en las acciones de importantes empresas armamentistas estadounidenses.
Impacto en el mercado y nuevas regulaciones
Además, Trump comunicó que todos los contratistas de defensa deberán enfrentar restricciones en la recompra de acciones, el pago de dividendos y la remuneración a sus ejecutivos hasta que se acelere la fabricación del equipo militar. “Los contratistas están actualmente emitiendo dividendos masivos y recomprando acciones a expensas de invertir en plantas y equipos. ¡Esta situación ya no se tolerará!”, escribió.
Como resultado inmediato del anuncio presidencial, las acciones de Lockheed Martin cayeron un 1.7%, mientras que Northrop Grumman experimentó una caída del 2%. Otros importantes contratistas como Raytheon Technologies, General Dynamics y L3Harris Technologies también sintieron el impacto negativo en sus valores bursátiles.