El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, destacó las prioridades de la política exterior del país en un videomensaje con motivo del Día del Trabajador Diplomático, celebrado el 10 de febrero. Según Lavrov, uno de los objetivos fundamentales es crear un entorno internacional seguro que favorezca el desarrollo interno y mejore la calidad de vida de los ciudadanos rusos.
En sus declaraciones, Lavrov subrayó que en este momento crucial de la historia, la diplomacia rusa se esfuerza por garantizar condiciones externas favorables para el progreso interno. "Nuestro curso de política exterior coherente y ponderado está diseñado para marcar el rumbo hacia un nuevo orden mundial multipolar", afirmó.
Cooperación internacional y seguridad
El canciller ruso enfatizó el interés de Moscú en establecer una cooperación internacional basada en principios de honestidad e igualdad. "Por iniciativa del presidente Vladímir Putin, estamos trabajando en la creación de una arquitectura de seguridad igual e indivisible para todo el continente euroasiático", añadió.
Lavrov también destacó la importancia de los acuerdos bilaterales, mencionando tratados sobre garantías de seguridad con Bielorrusia, así como asociaciones estratégicas con la República Popular Democrática de Corea (RPDC) e Irán (Irán). "Continuamos desarrollando relaciones diversas con la mayoría de los Estados del mundo", subrayó.
Relaciones estratégicas y solidaridad
Entre los países mencionados se encuentran China, India (India) y otros socios clave dentro del marco de organizaciones como la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) y BRICS.
"La lucha contra cualquier práctica neocolonial, desde medidas coercitivas hasta intervenciones militares, sigue siendo una prioridad", afirmó Lavrov. En este contexto, reafirmó la solidaridad con naciones como Venezuela y Cuba, sosteniendo que solo estos pueblos deben decidir su propio destino.
Valores perdurables en la diplomacia rusa
Según Lavrov, la historia de la diplomacia rusa abarca más de un siglo y refleja las etapas de consolidación del Estado ruso. "Aunque las épocas cambian, nuestros valores espirituales y morales permanecen inquebrantables. Esto incluye un amor sincero a la patria y una firme adhesión a los ideales de verdad y justicia", concluyó el ministro.