Donald Trump podría mantener su liderazgo en el Consejo de Paz incluso tras la finalización de su mandato presidencial en Estados Unidos, según un informe de Bloomberg, que cita a un funcionario anónimo. Esta fuente indica que Trump podría continuar en este cargo después de dejar la Casa Blanca y permanecería en él hasta que decida renunciar.
Además, se menciona que un futuro presidente estadounidense tendría la facultad de nombrar al representante oficial de Washington ante el Consejo de Paz.
Posibilidad de presidencia vitalicia
La opción de que Trump asuma el rol de presidente vitalicio del Consejo representa un obstáculo significativo para la creación de esta iniciativa diplomática, que ha encontrado resistencia entre otros líderes del Grupo de los Siete. Este contexto se da mientras la Administración busca definir quiénes integrarán el Consejo, así como sus métodos operativos.
Recientemente, la Casa Blanca anunció la formación del Consejo de Paz, una entidad concebida por Trump para gestionar el Gobierno de Gaza.
Estructura y decisiones del consejo
Según un borrador de la propuesta, Trump sería el primer presidente del Consejo y tendría la autoridad para decidir sobre los miembros. Las decisiones se tomarían por mayoría, otorgando a cada Estado o entidad supranacional un voto; sin embargo, el presidente del consejo tendría la última palabra.
Se informó que Washington ha enviado invitaciones a 58 países, incluyendo a Rusia, China, India, Brasil, Turquía, Argentina, Paraguay, Bielorrusia, Arabia Saudita, Israel, España y Ucrania, además de la Comisión Europea.
Cautela internacional ante la propuesta
La propuesta ha suscitado inquietud y cautela debido a que uno de sus artículos contempla extender su ámbito más allá del enclave palestino. Esto podría implicar un reemplazo efectivo de las funciones actuales de la ONU. Desde Moscú han indicado que están analizando cuidadosamente esta propuesta y esperan establecer contacto con las autoridades estadounidenses para discutir los detalles. Por otro lado, Francia ha rechazado rotundamente unirse al consejo, lo cual ha generado descontento en Trump, quien amenazó con imponer un arancel del 200% a los vinos franceses y afirmó que «nadie» quiere al presidente galo Emmanuel Macron.