El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, compartió este martes detalles sobre las conversaciones mantenidas con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, durante las negociaciones que tuvieron lugar en febrero de 2025 en Riad, Arabia Saudita. Según Lavrov, Rubio destacó que la política exterior estadounidense bajo la administración de Donald Trump se basa en «los intereses nacionales y el sentido común», lo que implica que EE.UU. reconoce los intereses de sus principales socios.
El canciller ruso subrayó que Rubio fue claro al especificar que no se refería a todos los países del mundo, sino únicamente a «sus principales socios» y otras grandes potencias. Este enfoque fue enfatizado por Lavrov, quien consideró relevante esta distinción.
Intereses comunes y discordancias
Durante la reunión, Rubio también mencionó que los intereses nacionales de EE.UU. y Rusia no siempre coinciden y, en muchos casos, no lo harán. Sin embargo, advirtió que sería un grave error no aprovechar las ocasiones en que sí coincidan para coordinar e implementar proyectos conjuntos en áreas como la economía y el comercio. Además, enfatizó que permitir que las diferencias entre ambos países degeneren en confrontación sería un acto irresponsable.
A lo cual Lavrov respondió afirmando que comparte plenamente esa filosofía, sugiriendo así una apertura hacia un entendimiento mutuo entre ambas naciones.
Citas cinematográficas para suavizar tensiones
En un giro inesperado durante las conversaciones, Rubio hizo uso de una referencia cultural al citar al personaje de Vito Corleone de la famosa saga ‘El Padrino’, según informó The New York Times. Esta estrategia tuvo como objetivo aliviar la tensión del encuentro y logró su propósito.
El artículo menciona cómo Rubio relató una escena donde Corleone advierte a su hijo sobre las amenazas de familias rivales, enfatizando: «Las mujeres y los niños pueden ser descuidados, pero los hombres no». Con esto, el secretario de Estado buscaba transmitir la importancia de mantener líneas de comunicación abiertas entre potencias nucleares.
La anécdota provocó una sonrisa en Lavrov, reflejando un momento más distendido en el marco de negociaciones complejas.