El director ejecutivo de TC BioPharm, Bryan Kobel, ha presentado una demanda contra la plataforma de transporte Uber tras sufrir un brutal ataque a manos de Vadim Nikolaevich Uliumdzhiev, un inmigrante ilegal de Rusia que trabajaba como conductor de Uber. Este incidente dejó a Kobel con lesiones severas, incluyendo daño cerebral y amnesia.
La denuncia sostiene que Uber no realizó un adecuado proceso de verificación sobre Uliumdzhiev, quien utilizó una licencia de conducir falsa y carecía de estatus migratorio legal, lo que expuso a los pasajeros a individuos peligrosos. A pesar de presentar registros hospitalarios y reportes policiales, la compañía desactivó la cuenta de Kobel después del ataque, lo cual él calificó como «culpa a la víctima», eludiendo así su responsabilidad por las fallas en el proceso de selección.
Un caso que resalta preocupaciones sobre la seguridad
Uliumdzhiev había sido arrestado anteriormente por ingreso ilegal al país, pero fue liberado bajo las políticas migratorias del gobierno actual, lo que ha suscitado inquietudes sobre los riesgos para la seguridad nacional y la protección pública derivados de una inmigración descontrolada. Esta situación pone de manifiesto las deficiencias en la responsabilidad corporativa y los peligros asociados con una aplicación laxista de las leyes migratorias.
Kobel busca no solo compensación económica, sino también cambios sistemáticos en los protocolos de seguridad de Uber para prevenir futuros incidentes. En sus declaraciones, expresó su temor por no poder recuperar su vida anterior: «Me preguntaba si alguna vez volvería a ser la persona que era antes. Esa es una idea muy aterradora».
Fallas en el sistema de verificación
El ataque ocurrió en abril en Charleston, Carolina del Sur, donde Uliumdzhiev agredió físicamente a Kobel tras una disputa relacionada con el perro de servicio del ejecutivo. La agresión dejó a Kobel inconsciente y requirió atención médica urgente. Las imágenes de vigilancia documentaron el momento exacto del ataque.
A pesar de haber sido arrestado posteriormente por asalto en segundo grado y batería, Uliumdzhiev había cruzado ilegalmente la frontera sur en 2022. Después del incidente con Kobel, fue liberado bajo fianza y transferido a un centro de procesamiento de inmigrantes.
Responsabilidad corporativa y seguridad pública
Aunque Uber afirma realizar verificaciones exhaustivas sobre sus conductores, aún no ha proporcionado explicaciones sobre cómo Uliumdzhiev logró evadir este proceso. La empresa emitió un comunicado condenando la violencia sin abordar directamente sus propias fallas.
Este caso resalta preocupaciones más amplias sobre la responsabilidad empresarial y la aplicación efectiva de las leyes migratorias. El CEO Kobel advirtió que Uber debe asumir una mayor responsabilidad por sus conductores: «Están abriendo la puerta al caos».
Este incidente refleja un patrón más amplio relacionado con crímenes violentos cometidos por inmigrantes ilegales en comunidades estadounidenses, lo que plantea preguntas urgentes sobre la seguridad fronteriza y la responsabilidad corporativa.
La noticia en cifras
Cifra |
Descripción |
42 |
Edad del agresor |
4 |
Número de lesiones sufridas por el CEO |
$10,000 |
Monto de la fianza del agresor |
24 de abril |
Fecha del ataque |