Ghislaine Maxwell, exasociada del difunto financiero Jeffrey Epstein, se presentó ante un comité del Congreso donde se negó a responder preguntas relacionadas con su antiguo colaborador. Este evento ha generado una gran atención mediática debido a las implicaciones que podrían tener sus respuestas sobre el caso Epstein.
Durante la audiencia, Maxwell invocó su derecho a no incriminarse, lo que provocó reacciones mixtas entre los legisladores presentes. La decisión de no contestar preguntas sobre Epstein ha suscitado especulaciones sobre la información que podría poseer y cómo esta podría afectar a otros involucrados en el escándalo.
Reacciones en el Congreso
Varios miembros del comité expresaron su frustración ante la negativa de Maxwell a colaborar. Algunos legisladores argumentaron que su silencio solo aumenta las dudas sobre la red de complicidades que rodeaba a Epstein y sus actividades ilegales.
Maxwell, quien cumple condena por delitos relacionados con el tráfico sexual, ha mantenido una postura defensiva desde su arresto. Su renuencia a discutir detalles específicos durante la audiencia ha llevado a cuestionamientos sobre si está protegiendo a otras personas o si tiene información comprometedora que aún no ha revelado.
Contexto del caso Epstein
El caso Epstein ha sido uno de los más notorios en la última década, involucrando a figuras de alto perfil y planteando serias preocupaciones sobre el abuso de poder y la explotación sexual. La muerte de Epstein en 2019 mientras estaba bajo custodia federal dejó muchas preguntas sin respuesta y generó teorías de conspiración sobre las circunstancias de su fallecimiento.
A medida que continúan las investigaciones y audiencias relacionadas con este caso, el silencio de Maxwell plantea interrogantes cruciales sobre el futuro de las indagaciones y posibles revelaciones adicionales que podrían surgir en el proceso.