Mali y Burkina Faso han decidido prohibir la entrada de ciudadanos estadounidenses a sus territorios en respuesta a una medida similar adoptada por la administración de Donald Trump. Ambas naciones de África Occidental se vieron recientemente afectadas por restricciones de entrada totales impuestas por el presidente estadounidense.
En declaraciones separadas, los gobiernos de Mali y Burkina Faso anunciaron que aplicarían las mismas restricciones a los nacionales estadounidenses. El ministro de Asuntos Exteriores de Burkina Faso, Karamoko Jean-Marie Traoré, indicó que esta acción se basa en el «principio de reciprocidad». Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Mali abogó por el «respeto mutuo y la igualdad soberana».
Reacción ante las restricciones
Mali expresó su pesar por la decisión estadounidense, señalando que «una decisión tan importante se tomó sin ninguna consulta previa». Este anuncio se produce días después de que Níger, país vecino, también implementara una prohibición similar para los ciudadanos de EE. UU.
Las tres naciones están bajo el control de juntas militares que tomaron el poder mediante golpes. Además, han formado un bloque regional y han comenzado a acercarse a Rusia tras experimentar tensiones con otros estados de África Occidental y potencias occidentales.
Nuevas medidas desde EE. UU.
A principios de este mes, la Casa Blanca anunció que se establecerían restricciones completas para personas provenientes de estos tres países, así como para titulares de pasaportes de Sudán del Sur, Siria y la Autoridad Palestina. Esta medida entrará en vigor el 1 de enero y tiene como objetivo «proteger la seguridad» nacional estadounidense.
Asimismo, la administración trasladó a Laos y Sierra Leona, anteriormente sujetos a restricciones parciales, a la lista completa de prohibiciones e impuso restricciones parciales a otros 15 países, incluidos Nigeria, Tanzania y Zimbabue.