El Pentágono ha iniciado una auditoría exhaustiva en las universidades de Estados Unidos con el objetivo de identificar y, si es necesario, desmantelar la cooperación con lo que se han denominado «entidades de preocupación». Esta medida afecta a 30 instituciones educativas, que cuentan con un plazo de apenas dos semanas para revisar todas sus asociaciones internacionales en el ámbito de la investigación. El incumplimiento de esta directriz podría resultar en la exclusión de estas universidades para recibir financiamiento federal del Pentágono en el futuro.
Plazo ajustado y foco en China
Las universidades tienen hasta el 31 de agosto para completar su revisión. Durante este tiempo, deberán analizar sus relaciones académicas, financieras y de investigación con las mencionadas «entidades de preocupación». También se les exige identificar si han expuesto información sensible o tecnología sujeta a control de exportaciones, además de proponer medidas que podrían incluir la finalización de colaboraciones consideradas problemáticas.
Aunque el Pentágono no ha revelado los nombres de las universidades notificadas ni cuántas están relacionadas con vínculos hacia China, la mención explícita a los Institutos Confucio, programas culturales respaldados por el Gobierno chino que operaban en varias universidades estadounidenses y que han sido objeto de cierre o cambio de nombre debido al creciente escrutinio político, sitúa a Pekín como un punto focal en esta auditoría.
Objetivo declarado y consecuencias
El propósito declarado detrás de esta acción es proteger la investigación financiada con fondos públicos contra la transferencia no autorizada de tecnología, el robo de propiedad intelectual y la explotación por parte de adversarios extranjeros. Según Joseph Jewell, subsecretario de Guerra para Ciencia y Tecnología, las universidades son «socios críticos» en los programas investigativos del Pentágono, lo que hace necesario salvaguardar esas inversiones.
Las consecuencias del incumplimiento son severas; esto podría llevar a que las universidades queden excluidas del financiamiento federal del Pentágono. Emil Michael, subsecretario para Investigación e Ingeniería, enfatizó que «el Departamento de Guerra tiene tolerancia cero con las alianzas académicas que comprometan nuestra seguridad nacional», subrayando que las instituciones receptoras de fondos públicos deben mantener altos estándares en materia de seguridad investigativa.
Contexto normativo y alcance
Esta orden no es un hecho aislado. En julio pasado, el Pentágono actualizó su lista bajo la Sección 1286 de la Ley de Autorización de Defensa Nacional del 2019, donde se exige identificar y monitorear instituciones extranjeras que representen un riesgo. Esta lista incluye a 130 universidades y organizaciones provenientes principalmente de China, Rusia e Irán, siendo 88 las correspondientes a China continental.
Además, el Pentágono ha aclarado que las restricciones aplican a las instituciones completas y no a laboratorios o investigadores individuales. Recomienda también a los investigadores estadounidenses proceder con «estricta precaución» antes de establecer cualquier colaboración con entidades listadas, entre las cuales se encuentran la Universidad Fudan y la Universidad Jiao Tong de Shanghái.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 30 |
Número de universidades auditadas por el Pentágono. |
| 2 semanas |
Plazo para que las universidades completen la revisión. |
| 31 de agosto |
Fecha límite para completar la revisión. |
| 130 |
Número total de instituciones en la lista de riesgo del Pentágono. |
| 88 |
Número de universidades en la lista que son de China continental. |