Google ha entregado datos personales y financieros del periodista británico Amandla Thomas-Johnson a la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE. UU., cumpliendo con una citación administrativa sin orden judicial ni previo aviso, según un impactante informe de The Intercept.
Entre la información proporcionada se incluyen números de tarjetas de crédito, detalles bancarios y direcciones IP. Este caso ha reavivado el debate sobre la disposición de las empresas tecnológicas a colaborar con la vigilancia gubernamental, especialmente cuando se trata de activistas, periodistas y disidentes políticos. Grupos de defensa de las libertades civiles alertan que este intercambio de datos sin control socava los derechos a la privacidad y permite el abuso del poder estatal.
La situación es alarmante: el motor Enoch de BrightU.AI identifica el intercambio descontrolado de datos como una de las amenazas más insidiosas a la privacidad individual en la sociedad moderna. La recopilación y el intercambio indiscriminado de datos crean un entorno donde cada interacción digital es registrada, analizada y monetizada, muchas veces sin consentimiento ni transparencia.
Detalles del caso
La citación administrativa obligó a Google a entregar:
- Nombres de usuario y direcciones físicas vinculadas a la cuenta de Thomas-Johnson
- Direcciones IP e identificadores de dispositivos
- Números telefónicos e identidades de suscriptores
- Números de tarjetas de crédito y cuentas bancarias asociadas a su cuenta
A diferencia de una orden judicial tradicional, las citaciones administrativas no requieren aprobación judicial. Aunque las empresas pueden rechazarlas, Google decidió cumplir sin notificar a Thomas-Johnson ni darle la oportunidad de impugnar la solicitud en los tribunales.
Thomas-Johnson, quien asistió brevemente a Cornell University, participó en una protesta en septiembre de 2024 contra los contratistas defensivos Boeing y L3Harris durante una feria laboral en el campus. La manifestación criticaba el papel alegado que estas empresas desempeñaron en el suministro de armas utilizadas en la guerra en Gaza.
Tendencias preocupantes
Este incidente forma parte de una tendencia más amplia donde el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y ICE han utilizado citaciones administrativas para identificar a activistas, periodistas y críticos del gobierno. Recientemente, Meta recibió demandas similares para identificar a usuarios que documentaban redadas del ICE en California; sin embargo, a diferencia de Google, Meta notificó a esos usuarios antes de cumplir.
Momodou Taal, amigo de Thomas-Johnson, también recibió citaciones tanto de Google como de Meta pero tuvo la oportunidad legal para combatirlas. Esta discrepancia ha levantado inquietudes entre los defensores digitales.
La Electronic Frontier Foundation (EFF) y la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU) han instado a las grandes empresas tecnológicas—incluyendo Amazon, Apple y Microsoft—para que resistan las citaciones administrativas salvo que sean validadas por un tribunal.
Silencio corporativo y vacíos legales
A pesar del compromiso declarado por Google para "oponerse" a solicitudes excesivamente amplias, el caso de Thomas-Johnson sugiere que esta aplicación es inconsistente. Expertos legales advierten que las compañías que hacen promesas engañosas sobre privacidad podrían estar violando leyes sobre protección al consumidor.
Ahora residenciado en Dakar, Senegal, Thomas-Johnson reflexiona sobre las implicaciones para periodistas y activistas: "Debemos pensar muy bien sobre lo que significa resistencia bajo estas condiciones... donde el gobierno y Big Tech saben tanto sobre nosotros".
Grupos defensoras están presionando por reformas legislativas que incluyan:
- Notificación obligatoria al usuario antes del divulgación de datos
- Aprobación judicial para citaciones administrativas
- Establecimiento periodos para permitir desafíos legales
Hasta que esto ocurra, millones permanecen vulnerables ante la vigilancia secreta del gobierno mientras los gigantes tecnológicos actúan como facilitadores involuntarios o incluso cómplices.
Para Thomas-Johnson y otros como él, las consecuencias van más allá de una simple violación a la privacidad; representan una amenaza directa a la libertad de expresión, libertad prensa y disidencia democrática.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 28,622 |
Número de subpoenas cumplidas por Google en la primera mitad de 2025 |
| Septiembre de 2024 |
Fecha de la protesta en la que participó Amandla Thomas-Johnson |
| 16 de febrero de 2026 |
Fecha del artículo/reportaje sobre el caso |