Un nuevo conflicto ha surgido entre EE.UU. y México relacionado con el uso de drones por parte de los cárteles mexicanos en la frontera. Este tema cobró relevancia tras el cierre temporal del espacio aéreo sobre El Paso, Texas, que ocurrió entre la medianoche del martes y la madrugada del miércoles.
Las autoridades estadounidenses decidieron suspender todos los vuelos desde y hacia el aeropuerto internacional de El Paso, citando «razones especiales de seguridad». Aunque inicialmente se planeó un cierre de diez días, la medida se levantó a las pocas horas, específicamente el mismo miércoles.
La amenaza neutralizada
El secretario de Transporte de EE.UU., Sean Duffy, aseguró que la amenaza había sido neutralizada y que no existía peligro para los viajes comerciales en la región. Sin embargo, Duffy mencionó que el cierre se debió a la «incursión de un dron» asociado a un cártel, aunque no especificó cuál ni su origen.
En una comparecencia ante el Congreso ese mismo día, la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, afirmó que militares estadounidenses habían derribado drones supuestamente operados por cárteles. “Mientras estamos aquí, creo que han visto las noticias de esta mañana. Las noticias informan que nuestros militares están derribando drones de cártel. Eso es lo que deberíamos preocuparnos ahora mismo: proteger a EE.UU.”, comentó Bondi.
Desmentidos desde México
No obstante, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó que «no hay ninguna información sobre el uso de drones en la frontera». En su conferencia matutina del jueves, Sheinbaum reiteró que “no hubo nada desde México” y aseguró que el incidente no tuvo repercusiones en su país.
Añadió que la Secretaría de Relaciones Exteriores había realizado las consultas pertinentes con EE.UU., pero aún no habían recibido respuesta. Esta discrepancia entre las versiones oficiales ha generado confusión sobre la situación real en la frontera.
Contradicciones en las declaraciones
Las afirmaciones de las autoridades estadounidenses han sido cuestionadas también dentro del país. Funcionarios gubernamentales y representantes de aerolíneas indicaron a Reuters que el cierre del espacio aéreo fue motivado por preocupaciones sobre un sistema antidrones basado en láser que estaba siendo probado por el Ejército. Este sistema podría representar un riesgo para el tráfico aéreo.
Cabe destacar que otro funcionario anónimo sugirió que el cierre se debía a un conflicto entre la Administración Federal de Aviación (FAA) y el Departamento de Defensa, este último utilizando drones no tripulados contra operaciones relacionadas con cárteles de drogas.
Críticas locales
El alcalde de El Paso, Renard Johnson, también expresó su preocupación al afirmar: “No se puede restringir el espacio aéreo sobre una gran ciudad sin coordinarse con la ciudad, el aeropuerto, los hospitales y los líderes comunitarios. Esa falta de comunicación es inaceptable”. Esta situación resalta la necesidad urgente de mejorar la coordinación entre las distintas autoridades involucradas para evitar malentendidos futuros.