Guerra energética
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, ha acusado a Estados Unidos de intentar dominar las rutas de suministro energético global mediante medidas coercitivas. En una entrevista, Lavrov citó acciones estadounidenses contra oleoductos como Nord Stream y sanciones a empresas energéticas rusas como evidencia de esta estrategia. Sus comentarios reflejan el aumento de tensiones entre EE. UU. y las naciones BRICS en torno al comercio energético y la independencia financiera. Lavrov argumenta que la política estadounidense desafía la competencia justa y fomenta un orden mundial fragmentado y multipolar, mientras que los países del BRICS buscan alternativas para desarrollar sus proyectos económicos y comerciales sin depender de Washington.