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África

Ambos países se han caracterizado por no tener una relación muy positiva desde que Argelia lograra su independencia de Francia en 1962. Esta semana, el país ha anunciado la ruptura de las relaciones con su vecino Marruecos, lo que afecta a su vez, a las relaciones con España.

Desarticulada una organización criminal de españoles, marroquís y colombianos dedicados a introducir en España hachís procedente de África a través de embarcaciones.

Agentes de la Policía Nacional han detenido a 20 personas dedicadas al tráfico ilegal de migrantes en embarcaciones entre el norte de África y España.

La 'invasión silenciosa', a la que hacía mención el líder de Vox, Santiago Abascal, hace unos cuantos meses, ha llegado a ser tan ensordecedora que hasta el propio Gobierno 'socialcomunista' ha tenido que dar un giro de 360 grados a su postura y actuar. Pese a esto, la crisis migratoria que afronta España no parece tener un final claro en lo que a flujos y repatriaciones se refiere...

Cuenta Gemma Parellada, en un artículo titulado “La violencia xenófoba enfrenta a los gigantes de África”, publicado en El País de Madrid, que las calles del centro de Johannesburgo -la ciudad más poblada de Sudáfrica- amanecieron días atrás con comercios saqueados, tiendas quemadas y otras dos víctimas mortales. Los ataques xenófobos han causado en una semana al menos doce muertos ocho de los cuales, irónicamente, eran sudafricanos y solo dos extranjeros y otros dos de nacionalidad desconocida.
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Según los "expertos" de la clase política dominante en Estados Unidos, África puede ser el continente del futuro. De ahí que haya comenzado con su presidente actual a la cabeza una nueva ola invasionista de este continente que siempre ha rechazado.

Las flotas pesqueras internacionales, incluida la española, ‘arrasan’ a diario las aguas de la zona. La organización ecologista Greenpeace urge al Gobierno español a que colabore con países como Senegal o Mauritania en la sostenibilidad de sus sectores pesqueros locales.

El crimen organizado se está infiltrando en África en la industria de los pagos digitales o 'dinero móvil', lo que permite a los delincuentes cometer fraudes, blanquear dinero del delito y canalizar fondos para el terrorismo.