www.mil21.es

Opinión

Cuando Yony tiene que explicar en sus informes que, a su juicio, estamos ante una especie que está saliendo de su adolescencia, muchas personas le solicitan pruebas de ello. Según su análisis respecto a las respuestas que se han dado a la posible formación de un gobierno en España, país en el que ahora reside y estudia sus comportamientos, le parece que una vez más ha quedado clara esa forma de actuar en la vida.

Hay una cita muy clara que me sigue golpeando la cabeza provocándome múltiples y profundas reflexiones. Esta es: “No hay más cadenas que las que atan nuestra mente”.

El próximo domingo 12 de Julio todavía en medio de la pandemia, se van a desarrollar las elecciones autonómicas en dos de los territorios históricos de este país, Euskadi y Galizia; País Vasco y Galicia.

Los grandes beneficiados son pícaros y muy bien relacionados agentes y compañías publicitarias internacionales cuya única función es generar una noticia de que un laboratorio está a punto de poner en circulación un nuevo medicamento contra el Coronavirus mil veces superior a cualquiera que hasta el momento se está trabajando en el mercado mundial.

En este conflicto a muerte que ya está servido, y puede que mucho más diseñado de lo que nosotros nos podemos imaginar –ya sabemos que el último que se entera casi siempre es el cornudo- lo que si debemos hacer los europeos de occidente, y todo aquel que quiera luchar de nuestro lado, es definir muy claramente nuestras líneas de actuación. Antes de comenzar la acción también sabemos que es imprescindible que definamos cuales son los fundamentos absolutos de nuestras creencias, saberes, costumbres y deseos. Debemos fijar muy claro qué pensamos y por qué.

En las culturas más avanzadas no tiene sentido alguno seguir persiguiendo… Mitos. Ahora ya sabemos que para entenderse los seres humanos formados y con conocimientos de la vida política, económica y social, han de usar lenguajes racionales.

A nosotros nos preocupa nuestro conflicto actual. Y queremos defender la cultura “Occidental”. Por eso nos interesa mucho analizar su dimensión, extensión, hasta cuándo, o porqué estamos en él. Ante quién o contra quién. Y, sobre todo, cuál puede ser el posible resultado que barruntamos.

Explicadas las dos fuentes de nuestra cultura actual, ahora procede esbozar unas pequeñas pinceladas desde la teoría General de los conflictos. Lo creo necesario para situar lo mejor posible al lector para que no quepa la más mínima duda de qué estamos tratando, y adónde queremos llegar respecto al estudio de este conflicto concreto que es la posible III Guerra Mundial, en la que probablemente ya estemos inmersos.

Cada vez que Yony se sienta ante su ordenador y comienza sus informes hay una palabreja que le ronda constantemente en su cabeza y la debe aclarar. Aquí se usa constantemente la palabra “Derechos”. Tengo o tiene “Derecho a esto”, o tiene o no tiene “Derecho a lo otro”. Y se pregunta sinceramente ¿Cuántos –incluso intelectuales- de los que usan esa palabra saben de dónde viene y lo que significa de verdad?

Al finalizar toda contienda humana siempre es inevitable realizar un profundo análisis acerca de los posibles ganadores y perdedores. Es bien cierto que se dice que una guerra no la gana nadie, todos pierden. Pero también suele ser cierto que siempre gana la especie humana en su conjunto por el gran conocimiento que adquiere.

El famoso tema de los Mitos de la “Libertad, la Igualdad y la Solidaridad”, Yony lo tiene muy claro. Y es así porque en su cultura ya se han abandonado esas formas de pensar crípticas, ambiguas y algo mágicas. Y han avanzado a la era del Conocimiento para, tal como sucede en la Medicina, la Agricultura o la Arquitectura, llamarle a las cosas por su nombre, utilizar un lenguaje racional y que todo el mundo pueda entenderse sin “Arcanos Iniciáticos”.

Entre las tonterías que se ponen de moda -y duran lo que una estrella fugaz- ahora se perfila la “Nueva normalidad”. Cuenta Wikipedia que, a un artículo publicado el 2008 en Bloomberg News, sus autores Rich Miller y Matthew Benjamin lo titularon «Post-Subprime Economy Means Subpar Growth as New Normal in U.S.» (“La economía post subprime hace que el crecimiento por debajo de la media sea la nueva normalidad en EE.UU.”).

Domingo de una tarde noche calurosa de veranos en un pequeño pueblo de Navarra. Decenas de personas disfrutando del momento como si realmente no pasara nada de nada.

Mi amigo Mario me encasilla como un ser… Libre. Para él es su forma de explicarse que si no soy de Izquierdas, o de derechas, o no soy Cristiano ni Marxista, ni liberal ni capitalista –que parece que ahora casi todo el mundo tienen que pertenecer a uno de esos bandos, y si no, es incalificable y por ello un individuo un tanto “Sospechoso”- pues entonces, me califica como… “Libre”.

Honestamente espero que esta sea mi última columna acerca del coronavirus porque no merece más atención, ni quiero seguir al periodismo terror que cuenta cadáveres como si se tratara de un macabro partido de fútbol. Me pregunto si seguirán contando hasta superar la marca del año 2017 de hasta 650.000 muertos en el mundo -32.000 en Argentina- por influenza, según la maoísta OMS.