La tensión entre Israel y Turquía ha escalado notablemente tras la orden del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de llevar a cabo ataques aéreos contra la base militar de Abu al Duhur, ubicada en la provincia siria de Idlib, cerca de la frontera turca. Este martes, se realizaron ocho ataques aéreos que Netanyahu justificó como una advertencia directa a Ankara por su posible expansión militar en Siria.
Desde la Oficina del primer ministro israelí se afirmó que existía un acuerdo entre Israel y Siria para mantener un ‘statu quo’ en materia de seguridad. Sin embargo, se acusó a Damasco de estar violando este acuerdo al permitir el despliegue de tropas turcas en la mencionada base, situada cerca de Alepo.
Afirmaciones de Netanyahu
Netanyahu declaró que Israel no permitirá un asentamiento militar turco en Siria que pueda representar una amenaza para su territorio. "El mensaje se transmitió, pero al parecer no lo oyeron, así que nos aseguramos de que lo entendieran con mayor claridad", agregó irónicamente.
La operación también provocó una reacción inusual por parte de Estados Unidos, que expresó su "profunda preocupación" ante lo que calificó como una "escalada innecesaria" por parte de Israel.
Riesgo de incidentes militares
La falta de aviso previo a Turquía incrementó el riesgo de un incidente militar. Los aviones israelíes fueron detectados por los radares turcos mientras se acercaban a la frontera. Tom Barrack, enviado especial de EE.UU. para Siria e Irak y embajador en Turquía, indicó que las Fuerzas Armadas turcas detectaron los aviones israelíes cuando estos se dirigían hacia el norte. Según Barrack, Ankara podría haber interpretado este movimiento como una amenaza y preparado una respuesta militar adecuada.
La posibilidad de un enfrentamiento directo entre Israel y Turquía recuerda un episodio ocurrido en 2015, cuando Turquía derribó un Su-24 ruso tras considerarlo una violación a su espacio aéreo durante operaciones en Siria. Este incidente provocó una grave crisis entre Moscú y Ankara y evidenció los peligros asociados con las operaciones aéreas en zonas donde convergen múltiples fuerzas.
Reacción moderada de Erdogan
Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha respondido hasta ahora con moderación. Su oficina rechazó las acusaciones israelíes sobre un supuesto refuerzo militar turco en Siria y acusó a Netanyahu de seguir una política expansionista y desestabilizadora en la región, vinculando esta estrategia con el contexto electoral actual en Israel.
Erdogan advirtió que "el intento de Netanyahu de presentar a Turquía como una nueva amenaza es parte de esta estrategia política". Además, subrayó que esta política basada en amenazas plantea riesgos significativos no solo para la sociedad israelí sino también para la paz y estabilidad regionales y globales.
Compromiso turco con la paz
Ankara reafirmó su compromiso con "oponerse al opresor y apoyar a los oprimidos", defendiendo firmemente la paz y estabilidad en la región sin importar las circunstancias. Aunque hasta el momento Israel y Turquía han evitado una confrontación directa, los recientes ataques contra Abu al Duhur han elevado considerablemente el nivel de tensión entre ambos países.