Los recientes ataques en Kyiv comenzaron alrededor de la medianoche, cuando sonaron las sirenas de alerta aérea en toda la ciudad, seguidas del estruendo de los misiles rusos. Estos bombardeos dejaron a miles de propiedades sin electricidad, sumiendo a varias partes de la región en la oscuridad.
El alcalde de Kyiv ha declarado que se observará un día de luto el próximo viernes. En una escuela local del distrito de Solomyanski, las ventanas fueron destruidas y los campos deportivos quedaron cubiertos de escombros.
Afectaciones significativas
Un almacén cercano fue arrasado, dejando expuesto su sótano. Según informes, este espacio albergaba una lavandería y una casa de calderas que proporcionaban calefacción a los bloques de apartamentos circundantes.
La vicejefa de inteligencia de Ucrania comentó que este tipo de ataques son parte de la estrategia rusa para dificultar la vida durante el invierno.
Anastasiia Kovtun, profesora de primaria, vivía en un edificio de nueve plantas que fue impactado durante el ataque. Relató que sintió como si su «cabeza fuera a estallar» al escuchar las explosiones desde el refugio.
Impacto emocional
Kovtun expresó su temor: «Es aterrador darse cuenta de que es tu casa; nunca piensas que serás el siguiente». La situación refleja no solo el daño físico causado por los ataques, sino también el profundo impacto emocional en los residentes afectados.