El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, no escatimó en críticas hacia la familia Bolsonaro, a quienes calificó de «traidores a la patria». Esta declaración se produjo tras la solicitud del senador Flávio Bolsonaro a Estados Unidos para que se postergue la implementación de nuevos aranceles sobre las exportaciones brasileñas hasta después de las elecciones presidenciales.
Lula expresó su indignación en redes sociales, afirmando que es «inaceptable» que la familia Bolsonaro intente someter a Brasil a los intereses estadounidenses. El mandatario subrayó que el país siempre dialogará en igualdad de condiciones con otras naciones y rechazó cualquier justificación para los aranceles, tanto en el presente como en el futuro.
Críticas a la propuesta de aplazamiento
El jefe de Estado también cuestionó la propuesta de retrasar los aranceles hasta después de los comicios, considerándola una actitud propia de «traidores a la patria». Según Lula, lo más absurdo es que este conflicto fue generado por la misma familia Bolsonaro, quienes anteriormente habían respaldado públicamente las medidas comerciales impuestas por Washington.
Además, Lula criticó a sectores afines al bolsonarismo que abogan por el fin del Mercosur, un bloque económico vital para América Latina. Recordó que este grupo recientemente firmó un acuerdo histórico con la Unión Europea y reafirmó su compromiso con el sistema de pagos instantáneos Pix, asegurando que «no vamos a renunciar a él».
Contexto y reacciones políticas
La polémica surge tras un documento enviado por Flávio Bolsonaro a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), donde solicitaba un aplazamiento de 180 días para la aplicación de nuevos aranceles del 25% sobre productos brasileños. En dicho documento, el senador argumenta que las sanciones anteriores fortalecieron políticamente a Lula durante un año electoral al permitir al Gobierno presentar estas medidas como ataques contra la soberanía nacional.
La propuesta se produce mientras el USTR evalúa nuevas tarifas tras abrir una investigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Esta indagación cuestiona diversas políticas brasileñas relacionadas con el comercio digital y otros asuntos económicos. Por su parte, el Gobierno brasileño ha respondido formalmente afirmando que Washington no ha demostrado prácticas discriminatorias o barreras comerciales contra empresas estadounidenses.
Tensiones entre Brasil y EE.UU.
Las relaciones entre ambos países han sufrido tensiones adicionales esta semana debido a las sanciones impuestas por EE.UU. contra individuos vinculados al Primer Comando de la Capital (PCC). El ministro de Justicia brasileño, Wellington César Lima e Silva, declaró que Brasil seguirá cooperando en la lucha contra el crimen organizado pero exigió respeto por su soberanía, indicando que las medidas estadounidenses solo tienen efecto dentro del territorio estadounidense.