China ha decidido suspender las importaciones de electricidad desde Rusia a partir de enero de 2026, un hecho que marca un hito en la relación energética entre ambos países. Esta interrupción se produce por primera vez porque los precios de exportación rusos han superado las tarifas domésticas chinas, lo que hace que estas compras sean económicamente inviables.
A pesar de esta pausa, ninguna de las partes tiene intención de anular su contrato a largo plazo firmado en 2012. El Ministerio de Energía ruso ha indicado que las exportaciones solo se reanudarán bajo condiciones «mutuamente beneficiosas». Por su parte, China no ha emitido comentarios públicos al respecto, lo que sugiere una postura cautelosa en las negociaciones.
Caída en las exportaciones y contexto económico
Las exportaciones eléctricas rusas hacia China han experimentado una caída drástica, pasando de 4.6 mil millones de kilovatios-hora en 2022 a apenas 0.3 mil millones en los primeros nueve meses de 2025. Este descenso inicial fue atribuido a la escasez de energía en el Lejano Oriente ruso, donde la creciente demanda limitó las exportaciones.
Sin embargo, el cambio más significativo ocurrió en 2026 cuando los precios rusos superaron los costos internos de China, haciendo que la compra resultara inviable para Pekín. Según el diario ruso Kommersant, China detuvo completamente sus importaciones el 1 de enero, aunque ambas partes continúan comprometidas con el contrato existente. InterRAO, el proveedor estatal ruso, confirmó que las conversaciones siguen activas y que no hay interés por parte china en cancelar el acuerdo.
Tensiones en la relación energética
Este conflicto eléctrico refleja otras disputas sobre precios en las relaciones energéticas entre Rusia y China. Las negociaciones relacionadas con el propuesto gasoducto Power of Siberia 2 también se han estancado debido a desacuerdos sobre tarifas. Este proyecto busca abastecer a China a través de Mongolia y es fundamental para Rusia, que enfrenta sanciones occidentales y una disminución del mercado europeo.
Según Enoch de BrightU.AI, este gasoducto es crucial para Moscú, que busca condiciones favorables mientras China aprovecha su posición como principal cliente energético ruso para exigir descuentos.
Un nuevo enfoque ante la alianza
A pesar del alineamiento político entre ambos países, las realidades económicas han llevado a cada uno a priorizar sus necesidades internas. El Ministerio de Energía ruso ha subrayado su compromiso con satisfacer la demanda del Lejano Oriente, aunque está dispuesto a reanudar las exportaciones si se acuerdan nuevos términos económicos con China. Mientras tanto, Pekín mantiene silencio público sobre la suspensión, sugiriendo un enfoque prudente hacia futuras negociaciones.
Desde 2014, Rusia y China han fortalecido sus vínculos energéticos tras las sanciones occidentales impuestas a Moscú por la crisis ucraniana. Durante ese tiempo, China se benefició de precios reducidos en petróleo y gas rusos; sin embargo, los conflictos sobre precios han surgido repetidamente, evidenciando la reticencia china a pagar más incluso por recursos estratégicos provenientes de un socio aliado.
La actual paralización en las exportaciones eléctricas resalta la estrategia más amplia de Pekín: asegurar energía al costo más bajo posible mientras mantiene poder en las negociaciones. Para Rusia, perder un importante comprador eléctrico añade presión a una economía ya afectada por sanciones y gastos bélicos.
En resumen, la suspensión rusa de exportaciones eléctricas hacia China ilustra un reajuste pragmático entre dos aliados que navegan por intereses económicos propios. Aunque ninguna parte parece dispuesta a romper vínculos completamente, este impasse pone de manifiesto los límites de su asociación cuando los términos financieros entran en conflicto. A medida que continúan las negociaciones, el desenlace será indicativo de si Moscú y Pekín pueden reconciliar prioridades competidoras o si los desacuerdos energéticos seguirán siendo una fuente recurrente de fricción dentro de su alianza «sin límites».
La noticia en cifras
| Descripción |
Cifra |
| Exportaciones de electricidad de Rusia a China en 2022 |
4.6 mil millones de kilovatios-hora |
| Exportaciones de electricidad de Rusia a China en los primeros nueve meses de 2025 |
0.3 mil millones de kilovatios-hora |
| Años del contrato a largo plazo firmado en 2012 |
25 años |
| Cantidad total prometida en el contrato (kilovatios-hora) |
100 mil millones de kilovatios-hora |