Un artículo de Tomás Bárbulo para eldiario.es
Tal vez abrigue usted la esperanza de que la masacre de Melilla no se repetirá: abandónela. Mohamed VI no perderá la oportunidad de hacerle cómplice de sus crímenes una y otra vez, una y otra vez. Solo se detendrá cuando considere que puede sacarle algo más por sus servicios.