Los detenidos acudían a casas de cambios, ubicadas en zonas turísticas, y se identificaban con un documento de identidad extranjero para realizar el cambio a euros.
El título de esta reflexión intenta rememorar una espléndida película de Sidney Pollack de 1969, “Danzad, danzad, malditos” y de alguna manera el panorama actual se asemeja algo al que se refleja en ella.
Según fuentes cercanas a la secretaría de Estado para las Telecomunicaciones, los expedientes sancionadores podrían acaparar multas de 2.000.000 de euros por cada poste ilegal.