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Carlos González

Hay ciertas cosas que ya conocemos y quizá, si así lo pactamos, debemos partir de esos pequeños conocimientos para comenzar nuestra batería de preguntas. Uno de estos datos es que somos un animal grupal. Siempre nacemos, vivimos y morimos en un Grupo Social Organizado (en el futuro GSO), hoy le llamamos, Estado. Siendo cierto este planteamiento, debemos estudiar cómo se organiza ese GSO. Cuáles son sus características generales. Qué relación hay, y cómo se establece, entre unos estratos y los otros.

Hay ciertas cosas que ya conocemos y quizá, si así lo pactamos, debemos partir de esos pequeños conocimientos para comenzar nuestra batería de preguntas. Uno de estos datos es que somos un animal grupal. Siempre nacemos, vivimos y morimos en un Grupo Social Organizado (en el futuro GSO), hoy le llamamos, Estado. Siendo cierto este planteamiento, debemos estudiar cómo se organiza ese GSO. Cuáles son sus características generales. Qué relación hay, y cómo se establece, entre unos estratos y los otros.

El primer gran criterio para el mejor funcionamiento de un Grupo Social Organizado (estado) es el de, Equilibrio.

Fue nuestro profeta, Aristóteles, el que comenzó a escribir sobre política. ¿Qué era para Él y sus contemporáneos la Política? Una ciencia que fuese acumulando conocimientos y después enseñase a los seres humanos a gobernar de forma técnica sus ciudades, (Polis = Ciudad), de ahí lo de Política y políticos.

En todas las ocasiones en que se suscita una tertulia informal acerca de nuestras creencias, me encuentro habitualmente con varios interlocutores que al decirles que ni eres Cristiano ni marxista, o ni Liberal, te preguntan con cierto asombro… ¿Entonces, tú en qué crees?

Ya han llegado las fechas tan señaladas en nuestro calendario, por eso, de todo corazón, os deseo a todos: ¡FELIZ AÑO 2019, FELIZ NAVIDAD!

Desde el mismo momento que despertó la conciencia humana su primer deseo fue intentar aplicar el mejor Orden posible al tremendo Kaos que tenía enfrente.

Ya se ha expresado claramente en el artículo dedicado a la visión adolescente que la humanidad, como Especie, en lo que se refiere a la evolución de su mente y forma de pensar y evaluar, corresponde a la de un adolescente medio. Quizá a lo que los técnicos denominan, un adolescente tardío. Esta termina a los veinticuatro años. Como grupo pensamos y actuamos como un joven de veinte a veintidós años lo haría.

El viejo logos que trataba de dar orden al mundo, y que triunfó hasta nuestro tiempo, fue el de líderes carismáticos que aportaron nuevas ideas o elaboraron libros que marcaron el paso a todos sus seguidores. Hablamos de La Biblia, El Corán, Los libros de los Vedas, Confucio, Buda, o más recientemente, Karl Marx y sus libros, El Capital, y El Manifiesto Comunista.

Si pretendemos hablar de una ciencia para gobernar hemos de comenzar por ser humildes y proclamar a los cuatro vientos: “No tenemos la más somera idea”.

Una vez que comienza la vida sedentaria, y el funcionamiento ordinario de las ciudades, una de las primeras necesidades que se le presenta a la humanidad, ante su deseo de poner orden en su entorno, es establecer unas medidas regulares para el comercio.

En ese afán por ordenar el mundo hostil que tenían enfrente, los mejores pensadores que alcanzaron las reflexiones más profundas y completas, idearon en base a los pequeños conocimientos de los que disponían de toda la naturaleza y de ellos mismos como componentes de la humanidad, un conjunto de teorías, reglas y ritos que según su mejor criterio serían los que mejor ordenarían la vida social tanto individual como colectiva. A eso le llamamos, las Grandes religiones.

Ya es conocido que diversas religiones, tan antiguas como las nacidas de los libros Veda, hace más de tres mil años, han dejado claro, pero en forma de creencia, que todos los seres humanos éramos la misma Especie, y que todos nacimos hijos de la misma Madre tierra.

Mientras la humanidad, en su visión de especie, actuó con mirada y ensoñación infantil, lo hizo al amparo de sus dioses. El ser humano por sí mismo no podía conocer ni decidir nada…

Por tal entendemos la de aquella persona que se siente responsable de sus decisiones y trata de adoptar las mismas basándose en los mayores y mejores Conocimientos posibles.