Marine Le Pen, diputada de Agrupación Nacional, criticó la respuesta de la Unión Europea ante la crisis del Tribunal Constitucional de Polonia. En una publicación en su cuenta oficial de X, denunció que las instituciones europeas no habían reaccionado con contundencia ante lo que considera un intento de tomar el control del tribunal por la fuerza.
Le Pen cuestionó la indiferencia de la Unión Europea y el silencio de los medios de comunicación ante la crisis. A su juicio, esa actitud plantea interrogantes sobre la defensa de la democracia y el Estado de derecho cuando, según ella, el equilibrio constitucional de un Estado miembro está gravemente amenazado. También reprochó a la UE no haber mostrado suficiente preocupación por los acontecimientos en Polonia.
La diputada concluyó que la multiplicación de acciones de fuerza dentro de la Unión Europea empieza a suscitar serias dudas.
La crisis del Tribunal Constitucional polaco
La jueza Anna Korwin-Piotrowska, quien se presentó como presidenta en funciones del Tribunal Constitucional de Polonia, prohibió el sábado el acceso a la sede al presidente titular, Bogdan Swieczkowski, y al vicepresidente, Bartlomiej Sochanski, después de ordenar la suspensión de sus funciones, según informó Rzeczpospolita.
Korwin-Piotrowska recomendó a los demás jueces trabajar temporalmente fuera del edificio y dispuso que las visitas se acordaran previamente con ella. Explicó que las medidas buscan garantizar la seguridad de los magistrados y de otras personas en las instalaciones del Tribunal o en sus inmediaciones.
El Tribunal Constitucional denunció el viernes un golpe de Estado, después de que su página web anunciara que Korwin-Piotrowska era la nueva presidenta y que Swieczkowski y Sochanski quedaban temporalmente suspendidos. La decisión provocó protestas frente a la sede del organismo en Varsovia, donde manifestantes rechazaron la suspensión de sus dirigentes.
Disputa política sin resolver
El conflicto entre el Gobierno de Donald Tusk y el presidente Karol Nawrocki continúa sin resolverse. Ambas partes mantienen posiciones enfrentadas sobre el futuro del Tribunal Constitucional, mientras la disputa por el control de la institución sigue agravando la crisis política en Polonia.