Una cuidadora del parque safari Beekse Bergen, en Países Bajos, murió tras ser atacada por un leopardo persa. La trabajadora tenía casi 40 años de experiencia en el recinto.
El ataque ocurrió durante una ronda matutina. Debido a una fuerte tormenta, los felinos seguían en el recinto interior, en vez de estar en el área exterior.
Investigación sobre el ataque
No está claro si la cuidadora sabía que los animales permanecían dentro cuando entró sola, aunque la medida excepcional figuraba en el informe diario.
La falta de cámaras de seguridad en la zona dificulta reconstruir cómo el leopardo superó la barrera física. El parque anunció una investigación independiente.