Se filtraron datos de más de 41.000 empleados del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), entre ellos miles de personas dedicadas a tareas de control migratorio. La información incluye nombres, direcciones laborales, teléfonos y descripciones de las funciones de trabajadores de agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
La filtración, divulgada el miércoles, es el tercer incidente de este tipo que afecta a una agencia gubernamental en las últimas semanas. Un portavoz del DHS señaló que el departamento estaba al tanto de una posible brecha y trabajaba para abordar la situación con rapidez y eficacia. Añadió que se toma en serio cualquier amenaza a la seguridad de sus empleados y funcionarios, y que informaría al público cuando hubiera más datos disponibles.
La información publicada
El grupo llamado Department of Peace accedió a los datos del DHS. La periodista e investigadora de ciberseguridad maia crimew y el sitio Distributed Denial of Secrets los publicaron en internet, en una base de datos denominada Icepick.
Según los datos, más de 21.000 de las personas registradas trabajan para la CBP y cerca de 6.600 para el ICE. Los archivos también incluyen personal de Investigaciones de Seguridad Nacional, del Servicio Federal de Protección y de la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de las Infraestructuras.
La información contiene además decenas de nombres de operaciones que hasta ahora no se conocían, así como los agentes que las dirigieron o participaron en ellas y parte de la tecnología utilizada, incluida la suministrada por Cellbrite y Palantir.
El propósito señalado por los grupos
En un comunicado publicado en internet, los grupos indicaron que la filtración no pretendía ser un directorio de todos los agentes del DHS. Emma Best, cofundadora de Distributed Denial of Secrets, explicó que el objetivo era sustituir el anonimato por la rendición de cuentas.
Best sostuvo que la información identifica a responsables de supervisar operaciones encubiertas, la búsqueda gubernamental de filtradores y la investigación fallida de BlueLeaks, además de personal clave de los programas de traslado y deportación del DHS. BlueLeaks alude a una gran filtración de datos policiales estadounidenses en 2020, alojados también por Distributed Denial of Secrets.
Un portavoz de Department of Peace vinculó el acceso a los registros con las actuaciones de agentes del ICE. En un mensaje difundido el miércoles, aludió a las declaraciones del secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, quien asumió el cargo en marzo y había dicho el 17 de julio que intensificaría la presión.
El acceso y otros incidentes
Department of Peace afirmó que accedió a los perfiles de los agentes del DHS a través de Okta, un servicio de inicio de sesión único. La herramienta se utiliza para que las organizaciones controlen que solo las personas autorizadas puedan entrar en sus plataformas internas.
Una portavoz de Okta dijo que la compañía conocía las afirmaciones, pero que no tenía pruebas de que sus datos o sistemas hubieran sido comprometidos.
El mes pasado, el FBI sufrió un ataque informático atribuido al grupo ShinyHunters, que obtuvo información personal de miles de agentes. En los últimos días, la Comisión Federal Electoral, que publica datos de donaciones a campañas políticas, quedó fuera de servicio por un presunto intento de hackeo.
El contexto de las operaciones migratorias
La oposición pública a las actuaciones migratorias de Estados Unidos ha aumentado mientras el Gobierno de Donald Trump impulsa un fuerte incremento de las detenciones y deportaciones de personas sospechosas de estar en el país sin autorización. Este año, operaciones migratorias se han vuelto violentas en repetidas ocasiones: agentes del ICE han disparado contra más de dos docenas de personas y han matado al menos a nueve.
Entre las víctimas figuran Alex Pretti y Renee Good, muertos a tiros por agentes del ICE este año en Minnesota, aunque ninguno era objetivo de una detención. Con frecuencia, los agentes realizan operativos con el rostro cubierto por máscaras y gafas de sol. Rara vez se identifican, pese a que la ley les obliga a hacerlo, y legisladores estadounidenses han reclamado públicamente al DHS que haga cumplir ese requisito.
Desde que Donald Trump volvió a la presidencia en 2025, Estados Unidos ha llevado a cabo casi un millón de deportaciones, según datos del Migration Policy Institute. Más del 70 % correspondió a personas sin antecedentes penales.
La noticia en cifras
| Cifra | Dato |
|---|
| Más de 41.000 | Personas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aparecen en la filtración. |
| Más de 21.000 | De las personas incluidas, trabajan para la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), según los datos filtrados. |
| Casi 6.600 | Trabajan para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según los datos filtrados. |
| Tercera vez | La filtración es el tercer caso en las últimas semanas en que una agencia gubernamental ha sido objeto de filtraciones o ataques informáticos, según la noticia. |
| 2020 | Año de la filtración de datos policiales conocida como BlueLeaks. |
| Más de dos docenas | Personas a las que agentes de ICE dispararon durante operaciones migratorias este año, según la noticia. |
| Al menos 9 | Personas que murieron por disparos de agentes de ICE durante esas operaciones, según la noticia. |
| Casi 1 millón | Deportaciones desde el regreso de Donald Trump a la presidencia en 2025, según datos del Migration Policy Institute citados en la noticia. |
| Más del 70 % | De esas deportaciones fueron de personas sin antecedentes penales, según los datos del Migration Policy Institute citados en la noticia. |