El portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, ha reafirmado la sólida relación estratégica entre Irán y China, destacando el papel de ambos países como referentes del Sur Global frente al «intervencionismo excesivo de Estados Unidos». Esta declaración se produce en un contexto donde se anticipan importantes discusiones sobre el futuro del orden multipolar, especialmente con la próxima cumbre de los BRICS en Nueva Delhi.
Baghaei subrayó que las relaciones entre Irán y China han mantenido una trayectoria ascendente, compartiendo visiones similares sobre diversos temas internacionales. En su comunicado, enfatizó: «Como dos naciones líderes del Sur Global y miembros de la Organización de Cooperación de Shanghái y de los BRICS, consideramos que el intervencionismo excesivo de Estados Unidos obstaculiza el progreso del Sur Global».
Compromiso con la cooperación bilateral y multilateral
El portavoz iraní también manifestó el compromiso de ambos países para fortalecer sus lazos en el plano bilateral y multilateral. Según Baghaei, los líderes de Irán y China coinciden en que esta asociación estratégica es fundamental para el desarrollo conjunto. «Estamos decididos a ampliar nuestra relación», añadió, reflejando una intención clara de continuar por este camino.
La postura de Irán se alinea con declaraciones recientes. El 7 de septiembre, tras la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Biskek, Baghaei describió los vínculos con Pekín como «muy cordiales, duraderos y basados en contactos continuos a distintos niveles».
Rechazo a las sanciones estadounidenses
Desde Beijing, se ha mantenido una línea similar. Ante la presión ejercida por Washington sobre Teherán en el conflicto del Oriente Medio, la Cancillería china ha rechazado repetidamente las sanciones estadounidenses, argumentando que carecen de fundamento en el derecho internacional y no cuentan con un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU. Además, Pekín sostiene que la política de «presión máxima» no representa una solución viable y que el diálogo es «el único camino correcto» hacia una resolución pacífica.