En el Pleno del Senado, el portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular (GPP), Alejo Miranda, dirigió duras críticas hacia la ministra Elma Saiz, acusando al Gobierno de Sánchez de que “gobernar es mentir y mentir es la única forma de seguir gobernando”. En su intervención, Miranda cuestionó: “¿Cuándo van a dejar de mentir a los españoles sobre la invasión de Ceuta?”.
El senador denunció que el ministro del Interior, Fernando Marlaska, había falseado la realidad al afirmar que no hubo aviso previo sobre la crisis en Ceuta, cuando en realidad sí existieron alertas por parte del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), así como de las fuerzas policiales. Además, criticó a la delegada del Gobierno en Ceuta, Mónica García, por desmentir una emergencia sanitaria y por las inconsistencias en las cifras oficiales.
Críticas a la gestión del Gobierno
Miranda continuó su alegato afirmando que también mintió Ángel Víctor Torres al asegurar que se procederá con devoluciones, mientras que la ministra de Juventud mencionaba un plan para repartir. El portavoz del GPP subrayó que “la ministra Portavoz mintió al declarar que no hubo ‘ningún aviso, ningún indicio’” sobre la situación en Ceuta.
“Y mintió Sánchez, una y otra vez”, insistió Miranda, quien enumeró varias ocasiones en las que el presidente del Gobierno habría proporcionado información incorrecta. Mencionó específicamente un caso en el que Sánchez afirmó haber citado a la embajadora y cómo el Ministerio de Exteriores tuvo que desmentirlo. También hizo hincapié en las acusaciones infundadas hacia otros países y en la negación inicial de cualquier implicación marroquí.
Demandas de verdad y humanidad
El senador instó a Elma Saiz a proporcionar alguna verdad concreta y recordó el clamor popular: “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”. Criticó además el enfoque del Gobierno hacia los extremismos, señalando que son ellos quienes han mostrado “extrema irresponsabilidad, extremo sectarismo y extrema mentira”.
Miranda cuestionó cómo el Gobierno puede hablar de humanidad mientras ignora el sufrimiento y abandono de los ceutíes. Denunció que si Marlaska hubiera prestado más atención a las alertas recibidas en lugar de dedicarse a purgas contra periodistas y tertulianos, España podría haber evitado una tragedia y el Ejecutivo se habría ahorrado numerosas falsedades.