En el debate de la Proposición de Ley Orgánica sobre la titularidad y competencias de la AP-9, el Grupo Parlamentario Popular en el Senado ha exigido un respeto absoluto hacia Galicia. Esta demanda se ha materializado en la presentación de siete enmiendas a la Proposición de Ley que busca transferir la titularidad y competencias de la AP-9 a la Comunidad Autónoma gallega. La iniciativa fue aprobada sin el respaldo del PSOE y BNG, y su objetivo es recuperar la versión original que recibió el apoyo unánime del Parlamento gallego hace dos años.
Los portavoces adjuntos del GPP en el Senado, José Manuel Barreiro y Nidia Arévalo, han enfatizado que es fundamental priorizar la soberanía del pueblo gallego y alcanzar un consenso en el Parlamento de Galicia. Esto contrasta con el pacto posterior entre PSOE-Sumar-BNG en el Congreso, que consideran ha “contaminado” y “viciado” el texto hasta traicionar completamente la voluntad gallega.
La importancia del respeto institucional
Barreiro ha subrayado que “el respeto a las instituciones debe ser el eje central de este debate” sobre una infraestructura clave para el desarrollo económico y social de Galicia. En tono irónico, ha criticado que los grupos que apoyan al Gobierno tardaron dos años y medio en reflexionar sobre esta transferencia, lo que pone de manifiesto su falta de interés real.
Asegura que el texto enviado desde el Congreso empeora notablemente lo aprobado por unanimidad en Galicia, ya que se han eliminado medidas esenciales desde una perspectiva de autogobierno, así como aspectos financieros y económicos. Además, ha señalado la incoherencia del PSOE al observar que la misma senadora que defendió esta ley en el parlamento autonómico ahora sostiene una postura opuesta en el Congreso.
Cuestionamientos sobre las nuevas proposiciones
Barreiro también ha planteado preguntas a los representantes socialistas respecto a las modificaciones introducidas: “¿Les parece mal que las bonificaciones para transportistas, familias numerosas o usuarios nocturnos no se incorporen?; ¿Les parece mal que, como pedía el Parlamento de Galicia, se financien las obras realizadas en Santiago y Pontevedra con cargo a los presupuestos generales del Estado?”.
El senador concluyó afirmando: “No se trata solo de aprobar un texto del PP; es una cuestión de lealtad con Galicia”. Criticó a aquellos que hablan mucho en Galicia pero actúan de manera diferente al llegar a Madrid.
Demandas claras ante una transferencia incierta
Por su parte, Nidia Arévalo ha reafirmado que “la voluntad del Parlamento de Galicia no puede ser un argumento conveniente”. Ha dejado claro que no aceptarán una transferencia sin certezas ni garantías, advirtiendo sobre los riesgos ocultos presentes en la propuesta actual.
Arévalo ha argumentado que aunque el texto enviado desde el Congreso mantiene la apariencia de una transferencia, su esencia cambia drásticamente: “Es un texto que dice sí con la boca pequeña pero no como Galicia lo solicitó. Introduce incertidumbre, elimina garantías y traslada riesgos”. Este enfoque es calificado por ella como una “enmienda encubierta” a la voluntad del Parlamento gallego, tildándola de “traición e injusticia”.
Propuesta original frente a modificaciones recientes
La senadora recordó que la propuesta inicial era un documento “serio, completo y garantista”, donde se contemplaba una transferencia clara con todas sus competencias bien definidas. En contraste, lo recibido del Congreso rompe ese equilibrio al carecer de condiciones claras y garantías firmes.
Nidia Arévalo insistió en que “no vamos a aceptar una transferencia sin certezas”, reiterando su compromiso con recuperar la proposición original para devolver así el respeto debido a todos los gallegos. Concluyó afirmando: “Estamos a favor de la transferencia de la AP-9, pero no a cualquier precio. La mejor forma de respetar a Galicia es honrar lo decidido por Galicia”.