En rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, la portavoz del Grupo Parlamentario Popular (GPP), Ester Muñoz, ha declarado que “esta legislatura ha llegado a su fin”, subrayando que “nunca se ha gobernado y nunca ha habido una mayoría para gobernar”. Ante esta situación, Muñoz ha anunciado que el GPP ha presentado una enmienda a su propia moción sobre corrupción, similar a la presentada por Junts, en la que solicita al presidente Pedro Sánchez que disuelva las Cortes y convoque elecciones. “Lo que se va a votar esta semana es una cuestión de confianza”, afirmó respecto al texto que se discutirá el próximo jueves.
La portavoz advirtió que una derrota parlamentaria para Sánchez tendría importantes repercusiones políticas. “Si Pedro Sánchez pierde esta votación va a tener que convocar elecciones generales”, aseguró contundente.
Apoyo a la iniciativa
Muñoz enfatizó que aquellos partidos que han expresado públicamente que la legislatura está agotada deberían respaldar la iniciativa presentada. “Si tú crees que tiene que haber elecciones, no hay muchos motivos para votar en contra de la moción”, argumentó.
Asimismo, denunció que el PSOE continúa “negando evidencias” a pesar del avance de las investigaciones judiciales, acusando al Gobierno de intentar “echar balones fuera” para evitar dar explicaciones sobre los casos de corrupción relacionados con el entorno de Sánchez.
Defensa del PSOE y ataques al Estado de derecho
Además, advirtió sobre prácticas irregulares dentro del PSOE: “pagaban a la cloaca y recibían los trabajos de la cloaca”. Recordó que solo había una persona capaz de dar órdenes a Cerdán y Ábalos: Pedro Sánchez. “Es el único beneficiario de la cloaca y es el único que podía ordenar y dar instrucciones a miembros de esa cloaca”, afirmó, añadiendo que si Sánchez eligió dos corruptos consecutivos para dirigir el partido fue porque iba a encargarles tareas que una persona honesta probablemente se habría negado a realizar.
Responsabilidades políticas
Muñoz señaló tanto a Sánchez como a Zapatero como los máximos responsables políticos del supuesto ataque contra jueces, fiscales y agentes encargados de investigar casos de corrupción. “Ese ataque contra el Estado de derecho en España ha tenido un líder de facto, Pedro Sánchez, y un líder moral, José Luis Rodríguez Zapatero”, recordó, subrayando que ambos están pendientes ante los juzgados.
Finalmente, instó a Mercedes González, directora general de la Guardia Civil, a ofrecer explicaciones por su presunta relación con acciones dirigidas contra agentes de la UCO y consideró que “debería aprovechar su comparecencia en el Senado para dimitir”.