El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) ha logrado frustrar una serie de sabotajes y ataques terroristas que el régimen de Kiev planeaba llevar a cabo contra militares rusos y personal de la industria de defensa. Esta información fue divulgada por el organismo en un comunicado emitido este lunes.
Según los detalles proporcionados, un ciudadano ruso fue reclutado por los servicios especiales ucranianos y detenido en marzo del año pasado en la provincia de Sverdlovsk. El joven, nacido en 2003, había retirado artefactos explosivos camuflados en estuches de perfumería desde escondites ubicados en la ciudad de Cheliábinsk, los cuales fueron enviados por correo a efectivos y funcionarios en diversas regiones del país.
Detalles sobre la operación
Una vez que cumplió con su misión, los servicios ucranianos cortaron toda comunicación con el sospechoso sin cumplir con la recompensa prometida. En respuesta, los agentes del FSB incautaron y desactivaron los envíos postales mencionados en el comunicado oficial.
Las autoridades rusas han abierto una causa penal contra el detenido por varios delitos, incluyendo la adquisición, almacenamiento y transporte ilegales de sustancias o dispositivos explosivos, así como por intento de ataque terrorista y alta traición.