La Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, está considerando la posibilidad de prohibir la entrada a mujeres embarazadas en un esfuerzo por frenar el «turismo de parto», según ha informado Axios. Este nuevo enfoque surge tras la reciente decisión de la Corte Suprema que bloqueó los intentos de Trump de limitar la ciudadanía por nacimiento.
El tribunal supremo, con una votación de seis a tres, declaró ilegal una orden ejecutiva firmada por Trump el 20 de enero de 2025, coincidiendo con el inicio de su segundo mandato. Esta situación ha llevado a un renovado debate sobre las políticas migratorias relacionadas con las mujeres que viajan a EE.UU. para dar a luz.
Reacciones desde la Casa Blanca
Después del fallo judicial, Abigail Jackson, portavoz de la Casa Blanca, afirmó que el presidente sigue «totalmente comprometido con la protección del valor de la ciudadanía estadounidense por nacimiento». Además, mencionó que Trump había instruido al Congreso para que «tomara medidas inmediatas» respecto a este tema.
En este contexto, la Administración ha comenzado a concentrar sus esfuerzos en las mujeres que llegan al país para asegurar la ciudadanía automática para sus hijos. Stephen Miller, asesor principal del presidente y jefe adjunto de Gabinete para Políticas y Seguridad Nacional, argumentó que permitir la entrada a mujeres embarazadas crea un camino directo hacia beneficios económicos y sociales para los niños nacidos en EE.UU.
Consideraciones sobre seguridad nacional
Miller también enfatizó la necesidad de evaluar cuidadosamente quién puede ingresar al país temporalmente debido al fenómeno del «turismo de parto». Por su parte, Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional, describió esta situación como un problema de seguridad nacional, señalando que los bebés nacidos en EE.UU. podrían regresar años después desde otros países y acceder a universidades americanas.
The Telegraph reporta que anualmente entre 20.000 y 26.000 bebés nacen en Estados Unidos como resultado del viaje de madres extranjeras con el objetivo específico de dar a luz en territorio estadounidense.