El director Ejecutivo Asociado de Operaciones de Cumplimiento y Deportación de la Casa Blanca, Tom Homan, ha declarado el fin del operativo migratorio a gran escala en Minesota durante una rueda de prensa celebrada este jueves en Minneapolis. Homan expresó su satisfacción al informar que esta operación ha logrado los resultados exitosos esperados.
En sus declaraciones, Homan destacó que, bajo la dirección del presidente Donald Trump, se ha alcanzado un nivel de coordinación sin precedentes con las autoridades policiales locales, lo cual ha sido clave para promover la seguridad pública en el estado. "Minesota ya no es un estado santuario para delincuentes", afirmó, subrayando los logros en la eliminación de amenazas a la seguridad pública.
Compromiso con la seguridad comunitaria
Homan hizo hincapié en su deseo de evitar más violencia: "No queremos ver más derramamiento de sangre. Rezo todas las noches por la seguridad de nuestro personal policial y los miembros de la comunidad". Aclaró que cualquier persona que infrinja la ley será arrestada, y mencionó que ya se han realizado más de 200 detenciones.
Además, Homan indicó que el éxito en la detención de amenazas ha llevado a una decisión conjunta con Trump para concluir esta operación. Se prevé una reducción significativa en las actividades operativas esta semana, aunque un pequeño contingente permanecerá para asegurar una transición adecuada y continuar monitoreando posibles disturbios.
Agradecimientos a las fuerzas del orden
"Que Dios bendiga a los hombres y mujeres de ICE y a los de la Patrulla Fronteriza", expresó Homan, agradeciendo a todos los involucrados en la Operación Metro Surge por su dedicación y esfuerzo. Resaltó el impacto positivo que estas acciones han tenido en las comunidades de Minesota.
El operativo migratorio comenzó el 1 de diciembre y resultó en detenciones masivas, así como en incidentes trágicos que incluyeron la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, lo cual provocó protestas a nivel nacional.