El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a expresar su deseo de reivindicar una supuesta propiedad estadounidense sobre el canal de Panamá. Durante un evento en la reapertura de la Biblioteca Theodore Roosevelt, Trump calificó de «estúpida» la decisión de devolver la soberanía del canal al país centroamericano, una medida adoptada por su predecesor, Jimmy Carter, tras los tratados Torrijos-Carter firmados en 1977 con el líder panameño Omar Torrijos.
«Se inauguró y, desde el primer día, fue un gran éxito. Y lo regalamos, lo regalamos. Fue lo más caro que jamás construimos. Y, también, lo más rentable. Una buena combinación. […] Piensen en esto: el canal de Panamá… lo regalamos», afirmó el mandatario.
Críticas a la soberanía panameña
Trump argumentó que después de que Panamá recuperara el control del canal en 1999, «lo primero que hicieron fue cuadruplicar el precio» del derecho de paso para las embarcaciones. Según sus palabras, esto les permitió enriquecerse durante años. Además, hizo mención a acusaciones previamente desmentidas sobre un supuesto interés de China en «apoderarse» del canal interoceánico.
«Lo primero que hicieron, ¿saben qué hicieron?: cuadruplicar el precio de los barcos. Y no perdieron ni uno solo. Luego lo volvieron a subir dos veces. Y tampoco perdieron uno solo. Lo único que hicieron fue ganar muchísimo dinero durante años y años. ¡Cuán estúpido fue eso! Y ahora China está intentando apoderarse del canal de Panamá, y no vamos a permitir que eso suceda», añadió.
Reivindicación histórica
El político republicano criticó la decisión de «los demócratas» —Carter pertenecía a este partido— al considerar que se «regaló el canal de Panamá por un dólar». En su intervención, también reivindicó una conversación ficticia con Theodore Roosevelt, quien supervisó la construcción del canal. «Él construyó el canal de Panamá, precedido en realidad por un hombre que fue el rey de los aranceles: William McKinley», señaló.
No es la primera vez que Trump reclama para Estados Unidos la propiedad sobre el canal y cuestiona la validez de los tratados Torrijos-Carter. Ha argumentado tanto los costos humanos como materiales que supuso para Washington y ha acusado repetidamente a Pekín de intentar hacerse con el control del canal. Sin embargo, tanto las autoridades panameñas como las chinas han desmentido tales afirmaciones.