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Ciudadanos

Las elecciones generales en España del pasado domingo volvieron a elevar al PSOE como primera fuerza política con 120 diputados, mientras que el PP creció hasta los 88 representantes y Vox se disparó hasta los 52. Podemos, por su parte, baja a 35 escaños y Ciudadanos se desploma 47 hasta llegar a 10. Los nacionalistas se ven aupados por un sistema electoral que otorga, por poner un ejemplo, a ERC 13 diputados con la mitad de votos que la formación liderada hasta este lunes por Albert Rivera, que ha sido la primera víctima de una repetición electoral cuya culpa se reparten a partes iguales los líderes entre Pablo Iglesias y Pedro Sánchez.

La figura del tránsfuga se está apoderando de la escena política española. El último en sumarse a esta interminable lista es el eurodiputado de Ciudadanos Javier Nart, quien ha abandonado el partido pero se muestra reticente a dejar su escaño, no vaya a ser que se quede sin sus 7.000 euros mensuales o sus hasta 25.000 euros para contratar a quien le plazca.

Francamente tristes las intervenciones que nos regalaron nuestros políticos, tanto en el Pleno sobre pensiones como en el debate sobre la prisión permanente revisable. La imagen que están proyectando con situaciones como las comentadas dice muy poco en su favor.

Resulta harto difícil encontrar a un ciudadano/a, con independencia de los votantes a los partidos independentistas catalanes, que por diversas razones no simpatice con la andaluza Inés Arrimadas (Jerez, 1981).
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Los últimos movimientos en Ciudadanos merecen algún comentario.

La formación liderada por Albert Rivera sería hoy, de celebrarse unas elecciones generales, el partido más votado, según la encuesta de Metroscopia elaborada para 'El País'. Ciudadanos obtendría un 27,1% de los apoyos, frente a un Partido Popular que pasaría a ocupar la segunda posición con un respaldo del 23,2%. El PSOE se situaría muy cerca, con un 21,6% de estimación de voto, mientras Podemos quedaría relegado a un cuarto puesto con un 15,1% del electorado.

Motivado por los desastrosos resultados obtenidos por los populares en los recientes comicios del 21-D, las relaciones entre el PP y Ciudadanos han comenzando a enrarecerse, debido en esta ocasión a la negativa de Inés Arrimadas de presentarse a la investidura con toda la razón, acusándola absurdamente los conservadores de "escudarse" y tener alergia a gobernar. Toda una incongruencia, dado que si así fuera no se habría presentado como candidata.