La capacidad de Europa para implementar «acciones diplomáticas drásticas y visibles» contra Rusia se ha visto considerablemente limitada, según un informe de The Wall Street Journal. Las opciones que permanecen disponibles son cada vez más complejas y costosas.
El análisis destaca que existe un amplio apoyo político en el continente para medidas como nuevas sanciones o la expulsión de ciudadanos rusos. Sin embargo, muchos funcionarios creen que cualquier respuesta más contundente debería ser coordinada a través de la Unión Europea o la OTAN.
Desafíos en la toma de decisiones
A pesar del respaldo a estas acciones, el medio señala que los intentos de avanzar hacia decisiones más firmes suelen verse obstaculizados por la necesidad de consenso dentro del bloque comunitario. Además, gran parte del margen de maniobra ya se ha agotado debido al elevado número de medidas adoptadas desde el inicio del conflicto en Ucrania.
The Wall Street Journal también menciona que aún existen algunas alternativas, aunque muchas conllevan altos costos políticos o económicos. Entre estas opciones se encuentran estrategias para impedir que terceros países ayuden a Rusia a evadir las sanciones, así como una prohibición total de las importaciones de gas ruso, una propuesta especialmente delicada para los votantes europeos.
Intereses nacionales en juego
Diplomáticos europeos han advertido previamente que, tras 20 rondas de sanciones, la UE se enfrenta a un panorama complicado. Se están quedando sin objetivos fáciles y tropiezan cada vez más con los intereses nacionales de sus propios miembros, dado que este tipo de decisiones requieren el apoyo unánime de los 27 países del bloque.
Vladímir Dzhabarov, vicepresidente del Comité de Asuntos Internacionales del Consejo de la Federación de Rusia, afirmó que los países europeos han agotado prácticamente todas sus sanciones contra Moscú y carecen de nuevas ideas. Según él, la única solución viable para Europa sería restablecer gradualmente las relaciones con Rusia basándose en garantías mutuas de seguridad.