El acusado, vestido con un traje gris y en ocasiones consultando a sus abogados, se presentó ante el tribunal en la ciudad de Provo el pasado martes. A la audiencia también asistieron la viuda de Kirk, Erika, madre de sus dos hijos, así como sus padres, Robert y Kathryn.
Tras la audiencia, la familia Kirk emitió un comunicado en el que expresaron que la decisión del juez «marca un paso importante» en su «búsqueda de justicia». En el mismo documento, señalaron: «Cada paso en este proceso lleva consigo el peso de todo lo que el asesinato de Charlie ha arrebatado a su familia, especialmente a sus hijos, quienes crecerán sin su padre».
Detalles del juicio
Las declaraciones finales siguieron a una audiencia preliminar de cinco días en julio, durante la cual los fiscales presentaron pruebas para demostrar la causa probable para el juicio. Entre las evidencias se encontraba ADN que supuestamente vincula a Robinson con el arma del crimen y otros objetos recuperados en la escena; confesiones que habría hecho a seres queridos; y una declaración grabada de su compañero de cuarto y pareja romántica, Lance Twiggs.
«Hay una montaña de evidencia que demuestra que él es el tirador», afirmó el fiscal Ryan McBride ante el tribunal el martes, describiendo un video que supuestamente mostraba a Robinson «vestido para matar» en el campus el día del tiroteo. «Sabemos que el acusado es el tirador... primero, por la evidencia del video; segundo, por el ADN; tercero, por sus propias admisiones; y cuarto, por evidencia circunstancial», agregó McBride.
Móvil del crimen
Los fiscales argumentaron que el acusado, un exaprendiz electricista, mantenía una relación con su compañero de cuarto y consideraba las opiniones conservadoras de Kirk sobre temas transgénero como «repugnantes», lo que según ellos constituyó su motivo.