Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han confirmado este sábado la realización de ataques a varias infraestructuras del grupo Hezbolá en el sur del Líbano. Este anuncio se produce en un contexto de creciente tensión entre las fuerzas israelíes y el grupo libanés.
Según el comunicado emitido por las FDI, estas ofensivas fueron llevadas a cabo «en respuesta a una acción de Hezbolá contra soldados de las FDI» en la cresta de Ali al Taher, un área donde operan tropas israelíes. Los ataques se dirigieron específicamente a instalaciones del grupo en las localidades de Nabatiye y Ansar durante la madrugada del sábado.
Tensión creciente en la región
El anuncio coincide con reportes de la Defensa Civil del Líbano, que informaron sobre ataques mortales israelíes en las mencionadas áreas, dejando un saldo de al menos siete muertos. Esta escalada ha generado preocupación tanto a nivel local como internacional.
Las FDI afirmaron que no permitirán que Hezbolá amenace a la población civil israelí ni a sus soldados, reiterando su compromiso de actuar para eliminar cualquier amenaza en la región. Este mensaje subraya la persistente presencia militar israelí en el sur del Líbano.
Desafíos a las recomendaciones estadounidenses
Las acciones recientes de Israel desafían las recomendaciones planteadas por Estados Unidos, que ha instado a Tel Aviv a poner fin a los combates en Gaza, Líbano e Irán, así como a retirarse de las posiciones ocupadas en esos territorios.
En este contexto, el presidente estadounidense, Donald Trump, sugirió que el líder sirio Ahmad al Sharaa podría asumir el control sobre Hezbolá en Líbano, enfatizando su deseo de facilitar una posible retirada israelí para estabilizar la zona.