El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su descontento con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmando que «no debería haber hecho eso» en relación al reciente ataque israelí en Beirut. Según el Wall Street Journal, Trump subrayó: «‘Bibi’ no debería de haber hecho eso. No me gustó en absoluto».
Trump advirtió que la continuación de las represalias podría llevar a un conflicto prolongado en la región. «Ellos tienen que responder, entonces él responderá, y todo esto nunca se detiene en Medio Oriente», comentó el mandatario estadounidense.
Nuevos ataques israelíes contra el Líbano
En medio de los esfuerzos diplomáticos entre EE.UU. e Irán para alcanzar un acuerdo de paz, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaron a cabo bombardeos en el sur de Beirut, capital del Líbano. Los militares israelíes justificaron la operación como respuesta a los disparos realizados por Hezbolá hacia territorio israelí. En un comunicado conjunto, Netanyahu y su ministro de Defensa, Israel Katz, afirmaron que «Israel no tolerará el fuego dirigido a su territorio».
La ofensiva israelí tiene como objetivo establecer una llamada zona de seguridad y debilitar a Hezbolá para prevenir futuros ataques. Esta campaña ha resultado en la destrucción de miles de viviendas en el sur del Líbano, provocando desplazamientos masivos entre la población civil.
Condiciones para poner fin al conflicto
Es importante recordar que una de las condiciones planteadas por Irán para finalizar el conflicto incluye la exigencia de que Israel detenga sus ataques sobre el Líbano y se retire de las zonas ocupadas del sur del país. Sin embargo, durante esta ofensiva, miles de casas han sido arrasadas, lo que ha llevado a un aumento significativo en el número de desplazados.
Las redes sociales han sido testigos de la difusión de videos que documentan la devastación en la región y muestran a soldados israelíes derribando viviendas civiles entre risas y aplausos.
Tras el bombardeo en Beirut, Trump criticó duramente a Israel, señalando que este ataque «no debería haber ocurrido» y calificando las acciones de Hezbolá como «muy pequeñas y sin sentido».