El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, ofreció una respuesta ingeniosa y contundente durante una rueda de prensa este lunes, ante la sugerencia de que su país debería rendirse a la supuesta superioridad de Estados Unidos. Un periodista planteó la pregunta: «EE.UU. es una superpotencia. ¿Por qué no retroceden o ceden?».
Baghaei no tardó en replicar con firmeza: «También somos una superpotencia. Siguiente pregunta». Esta afirmación subraya la postura desafiante de Irán frente a las presiones externas.
Tensiones persistentes entre EE.UU. e Irán
A pesar de que las hostilidades que se prolongaron durante casi 40 días llevaron a una tregua entre Estados Unidos e Irán el pasado 7 de abril, las tensiones siguen siendo elevadas. Esto se debe al fracaso en las negociaciones de paz, así como al intercambio constante de ataques verbales y el bloqueo naval mutuo que afecta a los buques comerciales en el golfo Pérsico y el mar Arábigo.
Según un informe de Axios, el presidente estadounidense Donald Trump ha expresado su descontento con el estancamiento actual en la relación con Irán, describiendo la situación como un estado «ni de acuerdo ni de guerra».
Irán reafirma su posición
Desde Teherán, se han emitido advertencias claras: no aceptarán amenazas ni presión, y están dispuestos a responder con contundencia ante cualquier agresión futura.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) ha declarado que Trump enfrenta solo dos opciones respecto a su enfrentamiento con Teherán, y ninguna resulta favorable para él: «Trump debe elegir entre ‘una operación imposible o un mal acuerdo con la República Islámica de Irán’. El margen para la toma de decisiones de EE.UU. se ha reducido», afirmó el organismo en un comunicado reciente.
Propuesta de paz iraní
Además, medios informaron que Irán presentó a través de un intermediario pakistaní su versión de una propuesta de paz que consta de 14 puntos. Esta iniciativa surge como respuesta a una propuesta estadounidense más breve, que incluye un alto el fuego por dos meses. Sin embargo, Teherán insiste en que las cuestiones deben resolverse en un plazo máximo de 30 días y propone centrar los esfuerzos en «poner fin a la guerra», en lugar de extender una tregua temporal.