La FSB rusa ha desarticulado un complot de asesinato que tenía como objetivo a los líderes de Roskomnadzor mediante un atentado con coche bomba, el cual fue frustrado el 18 de abril. En esta operación, siete sospechosos fueron detenidos en cuatro ciudades rusas; entre ellos, el líder del grupo, un joven de 20 años, fue abatido tras abrir fuego contra los agentes de la FSB. Según informes, la inteligencia ucraniana habría reclutado a los implicados a través de chats en Telegram, dirigiéndose a simpatizantes de ideologías neofascistas. Durante las detenciones, se incautaron diversos objetos, incluyendo un explosivo de un kilogramo, una granada y armas de fuego, junto con parafernalia paramilitar ucraniana.
Estos eventos son parte de una serie de operaciones más amplias que han revelado una campaña coordinada por parte de la inteligencia ucraniana. En el transcurso de cinco meses, las fuerzas de seguridad rusas han frustrado sofisticados planes de asesinato dirigidos a altos funcionarios militares y reguladores. El 24 de noviembre de 2025, la FSB anunció haber interceptado una operación destinada a envenenar a un alto oficial militar ruso utilizando cerveza contaminada con colchicina y tert-butilo biciclofosfato—un agente nervioso prohibido—entregada mediante una elaborada trampa online que involucraba una persona generada por inteligencia artificial llamada «Polina». Posteriormente, el 18 de abril de 2026, se evitó otro complot: el atentado con coche bomba contra los líderes de Roskomnadzor.
El envenenamiento con cerveza: Decepción digital y guerra química
El plan del noviembre de 2025 representa una evolución inquietante en las metodologías de asesinato. Los investigadores de la FSB informan que los operativos ucranianos crearon una identidad femenina falsa utilizando tecnología de inteligencia artificial para generar imágenes y patrones conversacionales convincentes. Esta persona digital, «Polina», pasó meses ganando la confianza del oficial militar ruso antes de organizar la entrega del regalo letal: cerveza contaminada con una mezcla mortal de agentes químicos. La FSB identificó los venenos como colchicina y tert-butilo biciclofosfato.
La sofisticación del mecanismo de entrega es notable. En lugar del contacto directo, los manipuladores ucranianos utilizaron a un intermediario involuntario—un ciudadano ruso reclutado a través de Telegram y pagado con $5,000 por la entrega—quien fue arrestado antes que la bebida envenenada llegara a su destino. El mensajero admitió haber recibido el pago pero alegó ignorancia sobre el contenido letal. Además, se encontraron explosivos en su residencia que lo vinculaban con misiones anteriores relacionadas con sabotajes.
Precedentes: Dugina y Kirillov
Estos intentos de asesinato no surgieron sin antecedentes. La FSB relaciona explícitamente el complot del noviembre de 2025 con dos asesinatos previos atribuibles a operaciones ucranianas. En agosto de 2022, Darya Dugina, hija del filósofo ruso Alexander Dugin, fue asesinada por un coche bomba en Moscú. Aunque funcionarios ucranianos negaron cualquier participación, investigadores rusos identificaron a una mujer ucraniana como responsable que huyó a Estonia tras el ataque.
Más significativamente, en 2024 fue asesinado en Moscú el teniente general Igor Kirillov, jefe de las Tropas Rusas para Protección Radiológica, Química y Biológica; este crimen se ejecutó mediante un artefacto explosivo oculto dentro de un scooter eléctrico. La FSB caracterizó estas operaciones como parte de una campaña sistemática por parte de la Dirección Principal de Inteligencia (GUR) ucraniana para eliminar figuras militares y políticas rusas mediante métodos cada vez más creativos y difíciles de rastrear.
El complot contra Roskomnadzor: Un ataque al control informativo
El complot contra Roskomnadzor marca una expansión significativa en la selección del objetivo. A diferencia de los comandantes militares, Roskomnadzor es una agencia reguladora civil encargada del control sobre las comunicaciones y medios masivos en Rusia. Esta entidad ha sido central en las políticas nacionales sobre regulación del internet.
Los oficiales de la FSB informaron que siete sospechosos fueron detenidos en varias ciudades—Moscú, Ufa, Novosibirsk y Yaroslavl—y que el joven líder del grupo fue abatido durante un asalto tras abrir fuego contra las fuerzas del orden. Se incautaron materiales peligrosos como un dispositivo explosivo kilo y varios tipos armamento junto con insignias paramilitares ucranianas.
Conexión Telegram y radicalización juvenil
Tanto el complot del veneno como el ataque contra Roskomnadzor comparten un hilo conductor: el uso por parte de la inteligencia ucraniana del mensajero Telegram para reclutar y coordinar operaciones. En el caso del veneno, el intermediario recibió $5,000 mediante transferencia por esta plataforma; mientras que en la conspiración contra Roskomnadzor, se gestionó directamente desde canales chat específicos.
La FSB advirtió que estos manipuladores están apuntando especialmente a jóvenes rusos e incluso menores aprovechando problemas económicos e ideológicos para reclutarlos para misiones violentas o terroristas. Las autoridades resaltaron ejemplos pasados donde ataques coordinados han resultado en numerosas víctimas fatales dentro instituciones educativas rusas.
Nueva frontera en conflictos encubiertos
La convergencia entre engaños generados por IA y armas químicas denota una maduración peligrosa en las capacidades encubiertas ucranianas dirigidas hacia objetivos rusos. El complot con cerveza demuestra una disposición a emplear agentes nerviosos prohibidos para asesinatos selectivos—a menudo asociados más bien con servicios secretos estatales que con operaciones insurgentes o resistentes.
A medida que estos eventos continúan desarrollándose bajo la mirada atenta servicios occidentales e internacionales surgen preguntas inquietantes sobre dinámicas escalatorias y proliferación del uso químico fuera campos tradicionales; además destaca la dificultad para defenderse ante ataques sociales habilitados por IA.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 7 |
Número de sospechosos detenidos en la conspiración. |
| 20 |
Edad del líder del grupo que fue asesinado. |
| 1 |
Kilogramos de explosivo encontrado en la operación. |
| $5,000 |
Pago recibido por el mensajero para entregar la cerveza envenenada. |