El presidente Donald Trump ha ordenado al Pentágono que incremente las compras a largo plazo de electricidad generada por plantas de energía de carbón, una decisión que enmarca como un impulso a la seguridad energética y la fiabilidad de la red eléctrica del país.
La instrucción establece que el ejército deberá buscar poder del parque de generación de carbón estadounidense para proporcionar estabilidad financiera a las plantas de carbón que enfrentan competencia de fuentes como el gas natural y las energías renovables.
Apoyo federal a la industria del carbón
El Departamento de Energía anunció una inversión de 175 millones de dólares para seis proyectos en los estados de Virginia Occidental, Ohio, Carolina del Norte y Kentucky. Además, Trump destacó que más de 70 nuevos permisos para minería de carbón han sido aprobados durante su presidencia.
En consonancia con esta política, la Autoridad del Valle de Tennessee (TVA) decidió extender indefinidamente la operación de dos plantas de carbón que estaban programadas para cerrar en 2026 y 2028, alineándose así con el impulso del gobierno federal.
A pesar del respaldo gubernamental, el uso del carbón ha disminuido notablemente desde su pico en 2007, representando aproximadamente el 20% de la generación eléctrica en EE. UU. en 2022, ya que las empresas eléctricas están cambiando cada vez más hacia el gas natural y las energías renovables.
Nuevas medidas para fortalecer la producción nacional
Durante un discurso en el Salón Este de la Casa Blanca, Trump anunció su intención de firmar una orden ejecutiva que instruya al Departamento de Guerra, anteriormente conocido como Departamento de Defensa, a negociar nuevos contratos a largo plazo con las plantas de carbón.
"Voy a firmar una orden ejecutiva que dirige al Departamento de Guerra a trabajar directamente con las plantas de carbón sobre los nuevos acuerdos de compra de energía", afirmó Trump. "Esto asegurará que tengamos un suministro eléctrico más confiable y una red más fuerte y resiliente; ahora vamos a comprar mucho carbón a través del ejército".
Según la orden, el ejército "deberá procurar energía del parque generador estadounidense basado en carbón" mediante contratos a largo plazo. Esta medida busca ofrecer estabilidad financiera a las plantas afectadas por presiones económicas debido al abaratamiento del gas natural y la expansión de fuentes renovables.
Cambio en la tendencia energética
A pesar del declive sostenido en el uso del carbón, la administración Trump ha buscado prolongar la operación de las plantas previstas para ser cerradas. También ha tomado medidas para revertir regulaciones climáticas dirigidas a estas instalaciones y retrasar ciertas normas sobre contaminación, eximiendo a numerosas plantas de estándares ambientales más estrictos.
El mismo día del anuncio presidencial, el Departamento de Energía reveló su financiación destinada a apoyar la fiabilidad eléctrica y mejorar la infraestructura energética local en los estados mencionados. La TVA también se sumó al esfuerzo extendiendo operaciones cruciales para mantener una parte significativa del suministro energético nacional.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| $175 millones |
Monto destinado por el Departamento de Energía para proyectos en varios estados. |
| 70 permisos |
Número de nuevos permisos para minería de carbón aprobados durante la presidencia de Trump. |
| 20% |
Porcentaje del carbón en la generación eléctrica de EE.UU. en 2022. |
| 2026 y 2028 |
Años programados para la retirada de dos plantas de carbón antes de su extensión indefinida. |