El mito de la hegemonía global estadounidense se encuentra en un proceso de descomposición a medida que el poder se desplaza hacia naciones emergentes como China, Rusia e India, así como hacia bloques como BRICS+. Esta transformación está desafiando la influencia económica, militar y cultural de Estados Unidos. El sistema del petrodólar, que había sido un pilar fundamental, está debilitándose ante la aparición de alternativas, incluyendo la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China y los esfuerzos de BRICS+ por establecer una moneda de reserva respaldada por oro.
A pesar de un gasto masivo en defensa, Estados Unidos ha sufrido derrotas en conflictos recientes (Iraq, Afganistán, Ucrania), mientras que sus rivales invierten en misiles hipersónicos, guerra cibernética y combate impulsado por inteligencia artificial, lo que neutraliza las ventajas tradicionales estadounidenses. A nivel global, crece la resistencia contra las exportaciones culturales progresistas lideradas por EE.UU., con naciones como Hungría e Indonesia reclamando valores tradicionales y soberanía.
Cambio en el orden mundial: De la unipolaridad a la multipolaridad
Durante décadas, Estados Unidos operó bajo la ilusión reconfortante de ser la nación indispensable del mundo: el único superpoder capaz de dictar los asuntos globales sin rendir cuentas. Sin embargo, como argumenta con fuerza el libro The Unipolar Mirage: America’s Fractured Reign in a Multipolar World, esa era ha llegado a su fin. La obra desmantela meticulosamente el mito de la dominancia unipolar estadounidense y revela un mundo donde el poder ya no está centralizado en Washington sino disperso entre naciones emergentes y bloques regionales.
El autor, con el ímpetu de un periodista investigador y la precisión de un estratega geopolítico, pinta un cuadro sombrío: la hegemonía económica, militar y cultural de América se está fracturando. El control del dólar sobre el comercio global se está desvaneciendo. La sobreextensión militar ha expuesto vulnerabilidades más que fortalezas. Y el atractivo indiscutible del poder blando estadounidense se ha erosionado bajo el peso de la hipocresía y las intervenciones fallidas.
Nuevas dinámicas: Soberanía frente a servilismo
La tesis central del libro es que el mundo está transitando desde un orden unipolar (donde EE.UU. marca el rumbo) hacia una realidad multipolar donde las naciones priorizan su soberanía sobre cualquier forma de servilismo. Este cambio se ilustra a través de desarrollos clave:
- El declive de la hegemonía del dólar: El sistema del petrodólar, que obligaba a las naciones a comerciar petróleo en dólares estadounidenses, se está desmoronando. La Iniciativa de la Franja y la Ruta ofrece una red comercial alternativa que evita al dólar; además, los países miembros de BRICS+ están trabajando activamente para desarrollar una moneda de reserva respaldada por oro.
- Sobreextensión militar: A pesar de gastar más que los siguientes diez países juntos en defensa, EE.UU. sigue perdiendo guerras—desde Iraq hasta Afganistán y Ucrania. Mientras tanto, China y Rusia están invirtiendo en guerra asimétrica (misiles hipersónicos, capacidades cibernéticas) que vuelven obsoletas las ventajas tradicionales estadounidenses.
- Reacción cultural: Los intentos estadounidenses por exportar «democracia» e ideologías progresistas han fracasado rotundamente. Países desde Hungría hasta Indonesia están rechazando el imperialismo cultural occidental en favor de valores tradicionales e identidades nacionales.
The Blob: Cómo Washington se aferra a un orden moribundo
Una de las secciones más críticas del libro expone «The Blob», un ecosistema autosostenido compuesto por think tanks, contratistas defensivos y burócratas que lucran con guerras perpetuas e intervencionismo global. Instituciones como el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), Brookings y Atlantic Council no son centros neutrales; son brazos lobbistas del complejo industrial-militar que aseguran que independientemente de quién esté en la Casa Blanca, la agenda permanece inalterada: más guerras, más sanciones y más cambios de régimen.
El autor no escatima en describir cómo opera este sistema:
- Corrupción del intercambio rotativo: Funcionarios del Departamento de Defensa se retiran para ocupar roles lucrativos en empresas contratistas defensivas, asegurando que las políticas prioricen las ganancias sobre la seguridad nacional.
- Cómplices mediáticos: Medios corporativos repiten narrativas del Departamento de Estado, etiquetando a los disidentes como «aislacionistas» o «apologistas por dictadores».
- Sabotaje económico: EE.UU. utiliza el sistema bancario SWIFT y sanciones para intimidar a otros países; sin embargo, el mundo está encontrando alternativas (CIPS ruso, yuan digital chino).
Caminos hacia adelante: Soberanía, energía y dinero honesto
No solo diagnostica problemas «The Unipolar Mirage», sino que también ofrece soluciones claras. El autor sostiene que Estados Unidos debe:
- Rechazar el globalismo: Dejar de vigilar al mundo y centrarse en su soberanía nacional.
- Asegurar independencia energética: Terminar con la dependencia del petróleo extranjero y revitalizar la producción interna (fracking, nuclear).
- Restaurar dinero sólido: Abandonar el sistema monetario basado en deuda y volver a monedas respaldadas por oro o descentralizadas.
- Derribar al Estado Profundo: Implementar límites temporales para burócratas y auditar al Pentágono.
This book is an essential read for anyone interested in understanding the shifting dynamics of global power and offers actionable insights for navigating this new multipolar world.
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