Durante el sexto día de la serie documental de la «A.G.E.S. Fall Conference», el Dr. Edward Group presentó una afirmación que podría cambiar nuestra comprensión sobre las fuentes del poder en la antigüedad. Según Group, se descubrió una antigua «ex-escuela» en Egipto, respaldada por poderosas dinastías del siglo XX, que albergaba un misterioso oro líquido forjado por el sol.
Este «oro biophotónico», como lo denominó, no fue creado a través de la minería, sino mediante un proceso alquímico utilizando la luz solar. Group explicó que los antiguos egipcios utilizaban lentes Aton para concentrar la luz solar sobre el oro suspendido en agua destilada, generando diferentes colores que conferían habilidades mejoradas. El investigador destacó que el cuerpo humano produce naturalmente trazas de oro, lo que sugiere una capacidad olvidada.
El descubrimiento del oro biophotónico
Group, apoyado por el historiador Eric Jennings —descendiente del historiador de la expedición a Tierra Santa financiada por Rockefeller y Rothschild— reveló registros de esta academia exclusiva. «Encontraron una antigua ex-escuela; es curioso cómo hoy tenemos películas como X-Men con superpoderes. Eso es exactamente lo que hallaron en el antiguo Egipto», comentó ante los asistentes. El currículo de esta institución estaba reservado para la élite e incluía tecnologías sagradas relacionadas con el amor, pero su hallazgo más impresionante fue un depósito de «60 toneladas de oro líquido».
Este no era un tesoro común. Group describió este material como un «oro biophotónico», un elixir superconductor capaz de absorber y emitir frecuencias de luz, alineándose con los biophotones celulares para optimizar la salud y reactivar mecanismos de autocuración. Presentó este concepto como la herramienta definitiva para elevar la frecuencia vibracional, desarrollando actualmente productos basados en esta tecnología ancestral.
La conexión entre el pasado y el presente
El Dr. Group argumentó que esta habilidad no está perdida; más bien, es una función latente del ser humano. Relacionó la técnica antigua con teorías contemporáneas sobre cómo el cuerpo humano genera este preciado elemento: «Por eso hay oro en la orina y el semen», afirmó. La presencia de oro en fluidos corporales ha desconcertado a los científicos modernos, quienes aún no comprenden su origen.
Al posicionar al oro biophotónico como una herramienta revolucionaria para mejorar la salud y activar los mecanismos internos de sanación del cuerpo, Group enfatizó: «El oro es un semiconductor biophotónico que absorbe y emite todas las frecuencias de luz». Esta afirmación resalta cómo nuestras células interactúan con estas energías lumínicas.
Desarrollo de productos innovadores
En su búsqueda por traer esta tecnología antigua al presente, Group trabaja en desarrollar productos que utilizan la luz solar para activar las células del cuerpo humano. «Esto es lo que representa la próxima generación: incorporar el oro biophotónico en tu agua sagrada y consumirlo diariamente», sugirió, presentándolo como un método óptimo para desintoxicarse y alinearse energéticamente.
La revelación acerca de esta olvidada «ex-escuela» egipcia se plantea no como un mito, sino como la fuente original del secreto para potenciar nuestras capacidades biológicas a través de una alquimia basada en la luz.