La activista y artista venezolana Sabrina Mendoza, residente en Nueva York, ha compartido detalles sobre la reciente audiencia de Cilia Flores, esposa del presidente Nicolás Maduro, en la que se presentaron nuevos cargos por parte del Gobierno de EE.UU. Según Mendoza, esta acción busca desviar la atención de la solicitud de detención domiciliaria presentada por Flores y su equipo legal debido a su delicado estado de salud.
Durante la audiencia del 8 de octubre, la Fiscalía estadounidense mencionó las nuevas acusaciones contra Flores y Maduro, lo que, según Mendoza, fue un intento de distraer del verdadero tema en discusión: la urgencia de una cirugía cardíaca para Cilia Flores. La activista subrayó que esta situación es consecuencia del secuestro y la violencia que ha sufrido la primera dama venezolana.
Estado de salud y reacciones
Mendoza también abordó los informes mediáticos que indican que Flores ha perdido peso y presenta un estado físico deteriorado. Confirmó que efectivamente está más delgada, pero enfatizó que esto no le impidió seguir con atención las alegaciones del juez durante la audiencia. A pesar de su delicado estado médico, Flores participó activamente en el debate con sus abogados.
La activista calificó el trato recibido por Flores como un claro ejemplo de misoginia e imperialismo estadounidense hacia América Latina. Aunque el revés judicial fue desalentador, Mendoza afirmó que no estaban abatidos: “Es solo una derrota dentro de una larga lucha tanto aquí como en Venezuela. Lo que vemos es una resiliencia digna de admirar”, expresó.
Negativa a la cirugía
Al ser cuestionada sobre por qué Cilia Flores se negó a someterse a una cirugía cardíaca sugerida durante su detención, Mendoza explicó que no fue una negativa absoluta. En cambio, indicó que Flores rechazó el procedimiento porque no se le proporcionaron los detalles necesarios a los cuales tiene derecho. “No es que esté negándose a una cirugía; se niega a hacerlo en condiciones adversas, donde se le oculta información”, concluyó.