En la clausura del Foro La Toja, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha enfatizado que la única solución a la crisis actual que enfrenta España es la convocatoria de elecciones. En su discurso, instó al presidente Sánchez a dejar de "amagar" y a llamar a los ciudadanos a las urnas. Feijóo declaró: “No pido elecciones por revanchismo, las pido porque mi país no aguanta más. Las pido por todos los problemas que no han solucionado, pero también por los que han creado”.
El líder popular criticó al Gobierno por prolongar lo que calificó como una “agonía” para el país, acusándolo de no haber resuelto los problemas reales de la ciudadanía en sus ocho años de gestión. “¿Cómo se atreven a pedir más tiempo? ¿Cómo se atreven a señalar a la oposición?” cuestionó.
Un nuevo contrato social
Feijóo reafirmó su compromiso de servir a España y mejorar “de forma real” la vida de los españoles. Expresó su deseo de devolverles “el tiempo perdido, las oportunidades y el futuro”, afirmando: “Cuando España tome la palabra, por fin, podemos demostrarle que nosotros, y yo en particular, cumpliré la mía”.
Abogó por un “nuevo contrato social”, donde trabajar y esforzarse valga la pena. Demandó un cambio en la política y un modelo económico y social basado en “reformas, prosperidad y crecimiento”. “España necesita un gobierno que crea en sus ciudadanos”, subrayó.
La vivienda como símbolo del fracaso
El presidente del PP identificó la vivienda como el “símbolo” del fracaso del Gobierno de Sánchez. Propuso que este tema debe ser un “éxito” para el próximo Ejecutivo, permitiendo así que los jóvenes puedan construir proyectos de vida y asegurando normas claras para inquilinos y propietarios. “Necesitamos un plan real para construir un millón [de viviendas] y crear simultáneamente 600.000 puestos de trabajo”, adelantó.
Afirmando que Sánchez ha sido el político más empeñado en “socavar” los cimientos del país, Feijóo destacó cómo esto ha llevado a dividir e aislar a España internacionalmente. Criticó también el uso de tácticas para “alentar el caos”, argumentando que esto busca ocultar la incompetencia acumulada durante años.
Crisis económica y alternativas políticas
El líder popular describió una situación de “desorden nacional”, donde parece irrelevante tener o no presupuestos. “Esta legislatura es una maniobra política en la que los intereses generales son solo un decorado”, agregó.
Aseguró que defiende una política basada en el rigor y el servicio al interés general: “El país mucho antes que el partido y, por supuesto, mucho antes que uno mismo”. También mencionó cómo España enfrenta impuestos elevados, creciente deuda pública e inflación descontrolada.
Diferentes modelos para España
Feijóo planteó dos modelos opuestos: uno populista que empobrece a las familias y otro reformista centrado en reconstruir la economía. “Los populistas siempre perjudican a quien dicen querer beneficiar”, advirtió.
Aseguró que su alternativa evitará legislaturas sin presupuestos ni gobiernos dedicados a amedrentar instituciones como el Poder Judicial. Subrayó la necesidad de elegir entre quienes han corrompido las instituciones y quienes buscan regenerarlas.
Cerrando su intervención, destacó que el prestigio internacional se construye garantizando instituciones sólidas y estabilidad democrática: “Ningún país puede ejercer verdadera influencia si antes no tiene y mantiene la confianza dentro”.