Luis Montaño fue presentado este jueves como el nuevo fiscal general interino de Bolivia, tras la aprehensión de Roger Mariaca. Este suceso, sin embargo, fue rápidamente desautorizado por el Gobierno de Rodrigo Paz. En su declaración, Montaño afirmó: “Hoy no vengo a ocupar un espacio de poder, vengo a cumplir un deber establecido por ley”, subrayando que asume esta función debido a ser el “fiscal más antiguo”.
La situación ha generado una controversia significativa. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, calificó la designación de Montaño como “ilegal e ilegítima”, argumentando que está cometiendo una usurpación de funciones al autodeclararse fiscal general.
Conflicto en la Fiscalía
Gálvez enfatizó que Montaño intenta destituir a los fiscales que están trabajando en favor del pueblo boliviano y llevando a cabo denuncias contra personas detenidas. “No reconocemos ninguna acción de este señor”, añadió con firmeza.
El tono del vocero se tornó aún más grave al señalar que “esta persona está siendo buscada y va a ser detenida”, sugiriendo que Montaño también deberá rendir cuentas ante la Justicia.
Contexto de la detención de Mariaca
La detención de Roger Mariaca forma parte de una compleja trama que involucra al narcotraficante Sebastián Marset y al Gobierno de EE.UU.. Esta situación también afecta a Fernando Cerimedo, un asesor vinculado a la derecha regional, quien actualmente se encuentra detenido y enfrenta acusaciones por múltiples delitos.