El Ejército de EE.UU. ha dado un paso significativo al anunciar la adquisición de sistemas láser antidrones por un valor superior a 400 millones de dólares, en un contrato que representa la primera producción a gran escala del Pentágono para esta tecnología de energía dirigida. Este acuerdo se produce tras la exitosa superación de la fase de prototipos.
Según información proporcionada a Bloomberg por una fuente cercana al acuerdo, el contrato incluye la compra de múltiples unidades del sistema Locust, desarrollado por AeroVironment, una empresa con sede en Virginia.
Un avance en la defensa militar
Este movimiento marca un hito importante en las capacidades defensivas del ejército estadounidense, que busca fortalecer su arsenal contra las amenazas emergentes que representan los drones. La implementación de sistemas láser antidrones podría cambiar radicalmente la forma en que se gestionan estas amenazas aéreas no tripuladas.
La decisión de invertir en esta tecnología refleja una creciente preocupación sobre el uso indebido de drones en conflictos y operaciones militares. Con este nuevo sistema, el Pentágono espera mejorar su capacidad para neutralizar drones enemigos de manera más eficiente y efectiva.