El Ejército de EE.UU. enfrenta serias dificultades para salvaguardar a sus 50.000 soldados desplegados en Oriente Medio ante los ataques de represalia por parte de Irán, que mantiene un considerable arsenal de misiles y drones. Esta situación fue reportada recientemente por The Wall Street Journal.
El medio estadounidense recordó el bombardeo con misiles balísticos que tuvo lugar en la base aérea de Muwaffaq Salti, situada en la ciudad jordana de Azraq. Este ataque, realizado el 17 de julio, resultó en la muerte de dos militares estadounidenses y varios heridos mientras se encontraban en viviendas prefabricadas. Este episodio formó parte de una serie de tres ofensivas contra la instalación en un periodo de apenas 24 horas.
«La capacidad de tres misiles para evadir los sistemas de defensa aérea estadounidenses resalta las dificultades para proteger a las tropas en la región frente al Ejército iraní, que aún dispone de un número significativo de misiles balísticos y drones», señala el periódico.
Dificultades logísticas en la defensa
Katherine Thompson, investigadora principal en estudios de defensa y política exterior del Instituto Cato, comentó a The New York Post que este incidente pone de manifiesto los retos logísticos que enfrenta Washington para proteger a sus soldados.
«Los ataques evidencian que el tamaño de nuestra presencia en Oriente Medio se ha convertido en una carga […] y demuestran el impacto sobre nuestras reservas utilizadas para salvaguardar esa presencia, dado que los ataques de represalia continúan ocurriendo a un ritmo alarmante», subrayó.
Además, cerca de 100 efectivos del Ejército estadounidense han resultado heridos en diversos ataques aéreos realizados por Irán contra bases en Oriente Medio durante julio, según informaron fuentes oficiales a CBS News.