El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó este martes que no dudará en autorizar una nueva operación contra Irán si considera que es necesario para prevenir que el país persa desarrolle armas nucleares. Durante una entrevista con el canal local Canal 14, Netanyahu recordó las intervenciones anteriores de Israel en territorio iraní: «Entramos en Irán dos veces para salvarnos de la destrucción de las bombas atómicas que ya estaban allí».
En un momento clave de la conversación, cuando se le preguntó sobre la posibilidad de una tercera intervención, su respuesta fue contundente: «Si es necesario. Mientras yo sea primer ministro, ¡Irán no tendrá armas nucleares!». Netanyahu destacó los esfuerzos realizados por su gobierno para debilitar a lo que él considera su principal enemigo y subrayó la necesidad de continuar trabajando contra los remanentes del eje iraní mientras busca promover acuerdos de paz con otros países de la región.
Defensa militar y elecciones
Netanyahu, quien se prepara para presentarse a nuevas elecciones este año, defendió las acciones militares llevadas a cabo bajo su mandato. Aseguró que «cuando eres débil, estás destinado a la destrucción; cuando eres fuerte, se alían contigo y buscan la paz».
Por otro lado, el líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtabá Jameneí, ha exigido recientemente que EE.UU. e Israel sean procesados penalmente por sus acciones bélicas. Según medios iraníes, Jameneí argumenta que las declaraciones públicas de ambos países facilitan una ofensiva legal internacional en su contra.
Acusaciones graves
El clérigo iraní acusó a EE.UU. e Israel de perpetrar «crímenes de guerra», citando incidentes como el asesinato sin precedentes de niños en Minab y Lamerd, así como bombardeos dirigidos a centros médicos y servicios esenciales. También condenó el asesinato del anterior líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, durante un ataque aéreo conjunto entre Washington y Tel Aviv en Teherán el 28 de febrero pasado, calificándolo como un mártir.
Estas tensiones entre Israel e Irán continúan marcando el panorama geopolítico en la región, donde las amenazas y acusaciones mutuas son cada vez más frecuentes.