En el debate de la moción del PP que solicita al Gobierno la convocatoria de elecciones
Antonio Silván, portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular (GPP), ha exigido al PSOE que “reconozcan en el Boletín Oficial del Estado lo que ya admiten en los pasillos: esta legislatura ha terminado, devuelvan la palabra a los españoles convocando elecciones”. Durante su intervención, Silván cuestionó al partido socialista sobre la confianza que dice tener el presidente en los ciudadanos, preguntando: “¿por qué tiene tanto miedo a las urnas?”.
El portavoz del GPP enfatizó que “la situación que vive España y el estado actual del PSOE no admite más trincheras”. En su discurso, subrayó que el Partido Socialista “no tiene problemas con el Reglamento del Senado, sino con las urnas; no se atreven a someterse a la voluntad popular”, añadiendo que “pedir elecciones en democracia nunca es un problema”.
Corrupción y responsabilidad política
Silván alertó sobre la corrupción como el verdadero “certificado de defunción” de esta legislatura, mencionando que tanto las familias del presidente como su “presidente moral” están imputadas. Además, criticó cómo los órganos institucionales han sido utilizados para intereses oscuros.
Dirigiéndose al PSOE, afirmó: “¿Quieren impedir el debate? Porque está claro que no pueden ganarlo”. También denunció que en el Congreso ni siquiera se consultó a los letrados sobre ciertos temas, insinuando que esto se debió a un conocimiento previo de su postura.
El senador del PP destacó la incapacidad del Gobierno para abordar la corrupción que lo rodea y para gobernar adecuadamente. “Niegan la realidad, pero esta es contundente: dos secretarios de organización del PSOE nombrados por Pedro Sánchez están siendo investigados por corrupción”, sentenció.
Denuncias hacia el Gobierno
Silván recordó casos graves como el de un exministro condenado a 24 años de prisión y un expresidente imputado ante la justicia. Afirmó que cada semana surgen nuevas revelaciones sobre el PSOE y su entorno político, mientras nadie asume responsabilidades políticas.
Criticando la estrategia del victimismo utilizada por algunos miembros del Gobierno, Silván observó: “Cuando no les funciona el victimismo recurren al ataque”. Reprochó a los socialistas su incapacidad para hablar sobre Pedro Sánchez y su tendencia a referirse al pasado debido a su vergüenza por el presente.
Finalmente, planteó interrogantes inquietantes sobre la conducta de ministros del Gobierno hacia jueces y magistrados. Preguntó retóricamente: “¿Quién podría imaginar que un miembro del Gobierno recibiría veinticuatro años de condena por unanimidad de los magistrados del Tribunal Supremo?”.