El trágico suicidio de una menor de 13 años en Naviraí, Brasil, el pasado 22 de julio, ha desencadenado una profunda investigación policial que ha revelado la existencia de una organización criminal dedicada a manipular psicológicamente a niños y adolescentes vulnerables. Esta red delictiva induce a sus víctimas a participar en desafíos extremos, autolesionarse e incluso cometer suicidio, según informa Folha de São Paulo.
La Comisaría Especializada en Protección de Niños y Adolescentes del estado de Mato Grosso do Sul, junto con una unidad especializada en ciberdelincuencia, determinó que el fallecimiento de la adolescente no fue un hecho aislado. Su muerte está vinculada a las actividades de una estructura criminal con alcance nacional que opera en Internet.
Investigaciones y descubrimientos
Las investigaciones digitales han permitido a las autoridades identificar a otra víctima en un estado diferente, cuya identidad se mantiene bajo resguardo. Además, existen indicios que sugieren la presencia de otros afectados aún no identificados.
Según las hipótesis formuladas por los investigadores, los miembros de esta organización delictiva operaban mediante cuentas activas en diversas plataformas digitales. A través de estas cuentas, reclutaban a menores emocionalmente vulnerables y posteriormente formaban grupos cerrados donde llevaban a cabo manipulaciones psicológicas.
Operación Lívia y acciones policiales
La Policía Civil ha señalado que los agresores se ganaban la confianza de sus víctimas antes de coaccionarlas sistemáticamente. Este proceso incluía prácticas de aislamiento y violencia psicológica, así como desafíos extremos que involucraban autolesiones y humillaciones, con el fin de consolidar su control sobre los menores.
En respuesta a esta alarmante situación, se ha lanzado la Operación Lívia, que involucra fuerzas policiales no solo del estado de Mato Grosso do Sul, sino también de Ceará, Minas Gerais, Pará y Río de Janeiro. Hasta el momento se han ejecutado seis órdenes de registro e incautación y se ha emitido una orden de arresto contra un sospechoso adulto.
Se espera que los dispositivos electrónicos incautados durante esta operación proporcionen evidencia crucial para identificar nuevas víctimas y otros miembros implicados en esta red criminal.